domingo, 30 de enero de 2005

Más zetafórum

Otra ración de pinículas (ahora les llaman flins) que hemos visto estos días atrás:



'Robot Stories'"ROBOT STORIES" ("Robot Stories", EEUU, 2003)

D: Greg Pak. I: Tamlyn Tomita, James Saito, Vin Knight, Gina Quintos, Karen Tse Lee, Glenn Kubota, Norma Fire.

Ésta y la siguiente, fueron las dos únicas sesiones a las que pude asistir de la Muestra de ci-fi de Calle 13, de hace dos fines de semana.

"Robot Stories" me gustó bastante. Es una película japonesa con presupuesto norteamericano. Y aunque no soy muy aficcionado al cine asiático (cada día un poco más), entre otras cosas me rindo ante su capacidad para crear historias sin partir de ningún tópico (principal handicap del cine USA y sobre todo del patrio). O quizá es que dominan tópicos y referencias que no son conocidos en occidente. Son cuatro historias sueltas, interrelacionadas apenas por la referencia común a los G-9, un modelo de humanoide robótico (que se menciona en las cuatro, pero que aparece principalmente en la tercera); y por tener todas un tono melancólico, y realista (casi costumbrista) a la vez que futurista:

· 'My robot baby': un matrimonio de ejecutivos contrata a un bebé robótico con forma de huevo, y le cuida, alimenta y atiende a sus quejas para prepararse para la llegada de su hijo real. Aunque parezca un argumento de Futurama, no sólo no provoca mofa y risa, sino que el cacharrito conmueve y transmite todo tipo de sentimientos;

· 'The robot fixer': otra historia de mucha emoción y sentimiento, y la menos ciencia-ficcionera del pack. En ella vemos cómo una madre empieza a coleccionar y buscar por todas partes pequeñas figuras articuladas de robots, al descubrir que era la aficción favorita de su hijo, que actualmente se encuentra en coma. La mujer se niega a aceptar el estado irreversible del niño, y se obsesiona con estos muñequitos, de una forma desesperada, quizá para expiar su culpa por la falta de atención que le había prestado;

· 'Machine love': esta es por razones obvias la que más le gustó a nuestro colaborador Love Machine. Un hipotético futuro en el que un humanoide G-9, empleado en una oficina como "esclavo" robótico, empieza a sentir curiosidad por las relaciones que tienen los humanos, y termina flirteando con otra unidad que descubre en el edificio de enfrente;

· 'Clay': una vez más, una emotiva fábula, que me recordó por igual a "Cocoon" y a "Cuentos asombrosos". La historia de un artista, escultor y alfarero, que está cercano a la muerte, en una sociedad en la que los avances tecnológicos permiten perpetuar la existencia como una forma de vida virtual, y sus miedos y negativas a vivir eternamente sin poder sentir ni tocar, idea ante la cual expresa que ¡¡prefiero la muette!! ¿O no? (hay que verlo, no lo vamos a revelar aquí).



'Primer'"PRIMER" ("Primer", EEUU, 2004)

D: Shane Carruth. I: Shane Carruth, David Sullivan, Casey Gooden, Anand Upadhyaya, Carrie Crawford.

Ópera prima de bajo presupuesto y rodada casi siguiendo los dictados del dogma (gran parte de ellos, al menos), hiperrealista y casi de arte y ensayo, narra en realidad una historia fantástica en la que un par de científicos, tratando de obtener una máquina con la que experimentar en gravedad cero, descubren la posibilidad de crear un bucle temporal a través del cual viajar unas horas atrás en el tiempo (dependiendo del tamaño del contenedor utilizado para instalar el invento), y empiezan a probar las posibilidades que esto produce. Este argumento tan trillado en el cómic, la literatura o el cine, está aquí tratado en cambio desde una perspectiva científica, muy realista como decía, y con tal sobresaturación de diálogos y exposiciones teóricas, que uno se pierde enseguida. La opinión de los asistentes a la Muestra, totalmente dividida: ¿una joya en bruto que hay que volver a ver para descubrir sus entresijos, o una tomadura de pelo con cientos de agujeros argumentales?



'The Cooler'"THE COOLER" ("The cooler", EEUU, 2003)

D: Wayne Kramer. I: William H. Macy, Alec Baldwin, Maria Bello, Shawn Hatosy, Ron Livingston, Paul Sorvino, Estella Warren.

Wayne Kramer (nada que ver con el mítico líder de MC5) teje aquí una historia de venganzas y crueldad en el mundo de los casinos de Las Vegas, alrededor del empleado de uno de ellos. Interpretado por Macy, se trata de un cenizo, un gafe cuyo trabajo es "enfriar" (de ahí el título) a aquellos jugadores que están ganando. Toda la película tiene por tanto un aura de fantasía, o cuando menos de puesta en duda de la existencia de este tipo de supersticiones, pero en un mundo que no tiene ni puñetera gracia: el de las mafias y las extorsiones de los grandes casinos. Conjuga romanticismo, thriller, acción y algún punto de comedia, y es bastante entretenida pero muy dura.



'The Rutles'"THE RUTLES" ("The Rutles: All you need is cash", GB - USA, 1979)

D: Eric Idle, Gary Weis. I: Eric Idle, John Halsey, Rick Fataar, Neil Innes, Michael Palin, George Harrison, John Belushi, Dan Ayckroyd, Mick Jagger, Bill Murray, Ron Wood, Paul Simon...

Un falso documental, sobre la vida de una banda ficticia, evidentemente concebidos como unos Beatles de palo, que a 25 años de su estreno (y de la desaparición del grupo real) queda como una anécdota, una simple parodia de la vida de los Beatles, con pocas aportaciones a la galería del humor de los Monty Python. A destacar: los cameos de personajes reales, hablando de los Rutles con rictus absolutamente serio (en su momento, hubo gente que se creyó la historia, continuando el legado de The Rutles fuera de la ficción); la labor de "Juan Palomo" (yo me lo guiso...) de Eric Idle, que hace cinco o seis papeles, y está detrás del concepto, guión, dirección y producción de la cinta; y por supuesto, los números musicales: coger una canción de los Beatles y retorcerla, cargarla de acidez británica y hacerla apenas reconocible, pero al mismo tiempo asociable a la original, y cambiarle enteramente la letra, tiene mucho mérito.



'Ali G anda suelto'"ALI G ANDA SUELTO" ("Ali G in da house", GB - Alemania, 2002)

D: Mark Mylod. I: Sacha Baron Cohen, Michael Gambon, Charles Dance, Kellie Bright, Martin Freeman, Rhona Mitra, Barbara New... Joder, el tiempo que pierdo escribiéndo nombrecitos, total si lo copio del IMDB...

Esta película es un disparate absoluto. Una comedia tonta, cafre y sin escrúpulos, protagonizada por un rapero (coge todos los tópicos que se te ocurran, multiplícalos y agítalos de forma exagerada) que entre porro y polvo lucha por conseguir fondos para su escuela de mini-raperos porreros, llegando hasta el Parlamento Británico y poniendo en jaque todo el sistema legal de aquel país. Con doblaje de Gomaespuma, y tantas paridas y sindioses uno detrás de otro, que hay que verla en grupo y delante de cervezas u otras sustancias. Si uno no la quita tras los primeros minutos, se acaba riendo casi continuamente. Tengo un amigo que es Ali G en persona y se ve esta película todas las tardes, y quizá por eso le pillé la gracia enseguida (un saludo, "Morsa").



'Punch-drunk love (Embriagado de amor)'"PUNCH-DRUNK LOVE (EMBRIAGADO DE AMOR)" ("Punch-drunk love", EEUU, 2002)

D: Paul Thomas Anderson. I: Adam Sandler, Emily Watson, Philip Seymour Hoffman, Luis Guzmán, Jason Andrews, Don McManus, David Schrempf.

Reconozco que soy facilmente impresionable, y que probablemente me falten muchas películas por ver; pero sea como sea ésta es de las cintas más impactantes y magníficas que he visto en mucho tiempo. No quiero contar casi nada sobre ella, por si alguien todavía no la ha visto o no ha leído sobre ella, ya que nosotros la vimos sin saber absolutamente nada, y quizá por ello nos cautivó y nos dejó totalmente alucinados. Sólo decir que es una historia entre la comedia romántica facilona y un thriller de asesinos en serie, entre el absurdo y el drama fatalista, entre la poética y el terror psicológico. Una historia brutal, desasosegante, colorista y fuera de toda etiqueta. Sobre la locura, la violencia y el amor imposible. Y sobre las natillas con promoción.



'The Warriors'"THE WARRIORS: LOS AMOS DE LA NOCHE" ("The Warriors", EEUU, 1979)

D: Walter Hill. I: Michael Beck, James Remar, Dorsey Wright, Brian Tyler, David Harris, Tom McKitterick, Marcelino Sánchez, Terry Michos, Deborah Van Valkenburgh, Roger Hill.

Película fundacional de todo un género, y obra de culto de acción callejera y preciosa factura (pre)ochentera. Personalmente, apenas tenía confusos recuerdos de esta historia, que por fin he podido revisitar y disfrutar. Una epopeya suburbial de peleas entre pandilleros en los callejones de New York (al estilo de las que se narran en "West side story" , "Rebeldes" o incluso "Grease"), dejando de lado practicamente todo subargumento y centrándose en el accidentado regreso de una de esas bandas de macarras sin futuro, desde el Brox hasta su "territorio" en Coney Island. Al ser acusados del asesinato del "líder de todos los pandilleros", en dicho viaje se encontrarán una tras otra con distintas kuadrillas rivales: los nazis Toros locos, las golfas de las Lizzies, las Furias del Béisbol, los patéticos Huérfanos... (por alguna razón me venían a la mente esos equipos de fútbol "temáticos" de Oliver y Benji...). Peleas en el Metro, carreras en los callejones y persecuciones sin fin, frases lapidarias, rebeldía sin causa, pichabravas de pelo en pecho que ligan con todas las que se les cruzan... La releche. Yo de pequeño quería ser un Warrior. O un baseball fury, que molaban más.



¿Alguien se lee estos comentarios?Pues supongo que noLa verdad es que es bastante tonto escribir diálogos aquí, si nadie los leeEstoy tan seguro de que nadie leerá esto, que lo confieso: soy gay

viernes, 28 de enero de 2005

"Búscate la vida" - Reírse del fracaso (1ª PARTE)

«Sois unos tipos muy raros. Y os lo dice alguien que colecciona dibujos de patos con paraguas». Chris Peterson, paperboy de treintaytantos




INTRODUCCIÓN





Digámoslo claro: "Búscate la vida" es la mejor telecomedia de todos los tiempos. Digámoslo muy alto, por si todavía queda alguien que no se haya enterado; o mejor, por si lo escucha alguien que tenga en sus manos la Un tontaina en biciposibilidad de volver a emitirla en televisión, publicar la definitiva edición de coleccionista en DVD en castellano, o por qué no (que soñar es gratis), reunir al reparto original y que rueden nuevos capítulos. Sin perder su calidad ni su intransferible sentido del humor. Y que lo hagan durante el resto de nuestras vidas. Sus fans lo necesitamos.



“Búscate la vida” (“Get a life” en el original) era una sitcom de episodios autoconclusivos, que se emitió en EEUU a comienzo de los años noventa del siglo XX. Y que en mi opinión y la de muchos otros Creyentes, es la mejor serie de humor que se ha rodado nunca. Una obra de culto generacional, imperecedera, atemporal (a pesar de esa inevitable y fabulosa aureola ochentera que la rodeaba) y que debido al azote de la escasa audiencia, sólo contó con dos temporadas, de 22 y 13 episodios de veinte minutos, respectivamente.



Contaba la vida de Chris Peterson, un treintañero con mentalidad de crío, interpretado por el genial cómico Chris Elliot. Fofo y calvo, repartidor de periódicos (perdona, Chris: JEFE de repartidores), y sus aventuras, paranoias y dislates. Su extraña y enferma manera de ver el mundo y de enfrentarse a los problemas y las situaciones del día a día. Sin más. Todo gira alrededor de este chalado. Sólo unos pocos personajes más aparecen en la serie, rodada en un máximo de dos escenarios por capítulo y con un presupuesto ínfimo, bien aprovechado por la hiperactiva imaginación de sus creadores.



Esta serie me marcó para siempre. La emisión y casi inmediata reposición en Canal + en 1991-92 y 1995, me retrotrae a esos lejanos tiempos en el colegio, cuando mis amigos parecían mostrar interés únicamente por el fútbol, excepto un puñado de compañeros, que descubrimos tener otro tipo de pasiones, basadas en un imaginario sostenido por el culto a los Simpsons (que llegaban a España, a través de La 2, los martes por la noche por aquella misma época), Faemino y Cansado, la NBA, los superhéroes, los Red Hot Chili Peppers o, por supuesto, “Búscate la vida”. Este párrafo de inventario personal viene a cuento de que el presente artículo-homenaje es al mismo tiempo una despedida: ayer quedé con uno de esos amiguetes de infancia, y además de rememorar aquellos tiempos y decir tonterías aprendidas en la serie, no tuve más remedio que devolverle las tres cintas de VHS que contienen todos los episodios grabados de C+, Llevaban cerca de dos años en mi casa, y ya casi había conseguido olvidar que no eran míos...



Y para glosar esta obra maestra del disparate, emulando la sana costumbre de Absence, del 2000 Maníacos o de la Real Academia Española, vamos a empezar haciendo un repaso a sus elementos a modo de diccionaro:



ABEZETADARIO 2000





absurdo: como ya he apuntado, el mayor logro de esta serie es su particular sentido del humor, basado en el absurdo y salpicado de chorradas nada convencionales y casi surrealistas. A diferencia de la inmensa mayoría de las telecomedias, en las que sus aciertos se deben a juegos de palabras, batacazos y bofetadas, chistes de caca-culo-pis o parodias de la vida real, en “Búscate la vida” el humor es más sofisticado y muy particular, que no se sostendría sin la presencia del carismático Chris Elliot, y que hace que la carcajada asalte a partir de situaciones que nada tienen que ver con lo que uno se espera, que no tienen ningún sentido. Un humor a medio camino entre los Monty Python y “Aterriza como puedas”, y que se engrandece y multiplica proporcionalmente a medida que uno conoce a los personajes.



“Alley Cat”: es una popular canción infantil, la tonadilla favorita de nuestro héroe, que en su cerebro subnormal es algo así como un ritual de la amistad, que hay que bailar para demostrar que uno está feliz. La baila por primera vez durante los castings del episodio Animales de zoo sobre ruedas, y se la hace bailar a sus vecinos o a su casero Créditos ochenteros a ritmo de REMGus indistintamente, provocando siempre la condescendiente mirada del espectador que corresponga, que se queda como pensando «pero qué pena da este imbécil».



Borden, Gus: representado por el actor Brian Doyle-Murray, es un personaje que no aparece hasta la segunda temporada, cuando Chris decide abandonar a sus padres y se instala en su garaje. Es un policía retirado (fue despedido del Cuerpo por mear encima de su superior), alcohólico, pervertido, amante de las armas, de la comida china y con un permanente cabreo. El actor había aparecido ya en algún episodio, pero a partir de la citada emancipación de Chris se convertirá en personaje habitual, y en ocasiones en co-protagonista.



"Caos en alta mar" ("Cabin boy", 1994): es una película que se rodó en 1994, dirigida por Adam Resnick (ver Resnick, Adam) y guionizada por Resnick y el propio Chris Elliot, estrenada tiempo después del cierre de "BLV", con el mismo sentido del humor e incluso algunos gags fusilados de la misma. Está protagonizada por un maleducado y atontado Elliot en un papel muy parecido al de la serie. También aparecen Bob Elliot, Brian Doyle-Murray o el propio David Letterman.



conspiración: otro de los elementos que conforman el papel de Chris es su obsesión con las teorías de la conspiración. Son varios y normalizados sus comentarios acerca de los espías del Gobierno, el control de la población, la ocultación de vida extraterrestre (ver vomitón) o la existencia de contaminación nuclear en el ambiente (ver residuos nucleares).



Cronosync: es la marca del reloj de todo a 100 que le venden en el episodio El reloj falso”, haciéndole El pequeño repartidor Chris Peterson. Es el de la derechacreer que se trata de una pieza de valor incalculable, “el Cadillac de los relojes”.



culto: "BLV" cumple todos los requisitos para ser una serie de culto: además de su inherente genialidad, cuenta con fans incondicionales en todo el mundo, tuvo una duración determinada, se asocia a otra época, a un pasado añorado, su visionado nos está restringido (al menos hasta la llegada de los programas de intercambio y descarga de archivos), y en definitiva, es poco conocida. Como el caviar iraní.



doblaje: en general, como siempre se dice, en España tenemos unos magníficos actores de doblaje, siempre y cuando no hablemos de humoristas y famosetes que cobran por poner voz a las películas de Disney. No he visto la serie en versión original, pero no me imagino a Chris Peterson con otra voz que no sea la que le pusieron en España. Un trabajo brillante, magnífico. Con esos grititos, esa voz cómica, a menudo monótona, con esos registros de niño-con-pataleta tan logrados...



dos mil: como referencias al cine de ciencia-ficción y de holocaustos futuristas varios, en “Búscate la vida” los aparatos de tecnología modernos tienen nombres guays y atractivos, que hacen pensar en un futuro perfecto y de ciencia-ficción, a base de añadir “2000” al final del nombre comercial (no olvidemos que la serie es de 1990). Esto crea el efecto contrario, ya cuando se concibió la serie, y más aún con el paso de los años, y les hace aparentemente más cutres. Una parodia también de los artículos de teletienda, que llevan esos sofisticados nombres en inglés y, a día de hoy, acompañados de “3000”. En la serie, algunos ejemplos son el Repartidor 2000, Cronosync 2000 o el submarino casero Neptuno 2000. Varios de esos objetos, además, dan título a algunos episodios, así como otros títulos llevan la misma referencia futurista, como La acampada del 2000 o Novia 2000.



DVD: no existe en España una edición a la venta, pero sí una edición americana de la serie completa (precisamente del año 2000), en dos DVDs, que tengo localizados en un par de videoclubes de importación. Los fans nunca perdemos la esperanza de que se traduzca y se venda por aquí de una puñetera vez. También existió, siempre hablando de USA, edición en VHS.



Elliot, Chris: es el actor que da vida a Chris Peterson. Rubio y pálido tirando a albino, con permanente barba incipiente, medio calvo y cuerpo de bolo. Comenzó su andadura en el talk-show de David Letterman, y se le ha visto como secundario en la maravillosa “Atrapado en el tiempo”, en varias de los hermanos Farrelly (“Algo pasa con Mary”, “Osmosis Jones”), protagonizando un estúpido telefilme infantil sin gracia (me duele decirlo), "Fiesta en la nieve", o algún que otro papel para olvidar ("Scary movie 2"... en fin, mira en el imdb), además de las pocas referencias que se cuentan por aquí. También tengo esperanza en que los Farrelly le den un papel protagonista que le aúpe a la fama. Sería el espaldarazo definitivo para su reconocimiento.



estructura: casi todos los episodios de la serie (no todos) comenzaban con un avance cómico, un sketch breve previo a la cabecera, en el que se nos anunciaba de qué iba a tratar el capítulo (estratagema que al mismo tiempo servía a los programadores americanos colar anuncios justo tras la presentación, como en tantas Otra imagen del tontaina en faena, en contrapicado (foto de SpaceRockHeaters.com)otras series actuales); después venía la impresionante cabecera, la sintonía. Acompañada de la canción de R.E.M. (ver), veíamos a Chris trabajando, conduciendo su bici por una calle residencial, lanzando periódicos a las puertas de los chalets. Alguno rompe un cristal o golpea a un gato. Pasa junto a un vecino que está bebiendo agua, le quita el vaso (como si fuera un puesto de habituallamiento oficial de la carrera) y se lo echa a la cara, para a continuación tirarlo en una papelera con destreza, todo sin variar el ritmo de pedaleo. Finalmente ve a una jamona en el jardín, y le lanza el periódico al suelo para mirar bajo su falda cuando se agacha, y en ese momento se distrae de la carretera y se estampa contra un coche. Sé que no tiene ni puñetera gracia así contado, pero he podido verla facilmente cien veces, y siempre me río; y a continuación comenzaba el episodio en sí, inicio - nudo - desenlace y tal. Generalmente, pasaba lo más tonto que uno (no) se pudiera imaginar. Y en varios episodios, estaba el inevitable y descacharrante montaje musical (ver música - videoclip).



fantasía y ciencia-ficción: entre los vericuetos y tramas principales de la serie hay numerosos elementos de este tipo de géneros, en la misma medida que los hay en los Simpsons, pero aquí tratados como si fueran perfectamente normales y formaran parte de la realidad. Existen los extraterrestres (el carismático Vomitón), los restos de contaminación nuclear provocan superpoderes, o se puede viajar en el tiempo, aunque en ocasiones, los “efectos especiales” terroríficos o de ci-fi son sólo parte de la imaginación enferma del patético protagonista. Además, los autores se permiten algunas licencias (todo sea por el humor absurdo), como que Chris pueda soportar toneladas de peso sobre su pecho, que su cabeza hable separada de su cuerpo, que sobreviva a la caída desde un avión, etc.



“Gafe, El”: es el título en castellano de una serie del año pasado, que se pasó también en España en las tardes de Canal +, y que sorprendentemente pasó tan desapercibida o más que la hoy homenajeada. En ella, Chris Elliot daba vida a un enfermero cínico, cutre y con reminiscencias lejanas de nuestro entrañable perdedor, y su papel era realmente bueno y decía tonterías similares a las que le dieron fama (eso sí, con otro doblaje, y es que no es lo mismo). Pero la serie era coral y muy fashion y moderna, centrada en los típicos triángulos amorosos que plagan los guiones de las sitcoms de hoy en día, con personajes homosexuales, metrosexuales y todo eso, y había que estar todo el rato haciendo zapping hasta que aparecía nuestro héroe, el único elemento destacable y genial.



garaje: Chris, treintañero como ya se ha Elliot de joven, sin bici y ganándose su segundo Emmy con Lettermandicho, sigue viviendo en casa de sus padres, pero goza de cierta libertad propia de la vida adulta, ya que vive en una habitación construida encima del garaje, a modo de pisito de soltero. Siempre hecho un cristo y lleno de comida rancia tirada por ahí, con pórters de estrellas pop ochenteras por las paredes y amueblado con muy mal gusto. En la segunda temporada, cuando se anima a independizarse, termina viviendo en casa de Gus (a un par de manzanas de la casa paterna), quien a cambio de un alquiler abusivo le habilita... el garaje.



“Get a life”: es el título original de la serie. Bien traducida por la frase hecha “búscate la vida”, pero que literalmente sería algo así como “encuentra una vida”. Pringao. Suena más perdedor todavía.



hostias y muerte: otro gag recurrente en la serie. En diferentes episodios, en realidad en casi todos, Chris recibe palizas, patadas, capones, bofetadas, puñetazos, caídas y soplamocos de toda índole, ofrecidos por todos los personajes menos su amigo y confidente Larry. El resto del mundo le odia, es realmente un tipejo insoportable. Además, un chiste recurrente en casi todos los episodios a partir del 6º (en el que es apisonado por el Repartidor 2000), es que termina muerto. Es intoxicado, tiroteado, atropellado, acuchillado, aplastado, decapitado, explosionado o incluso vemos como muere de viejo.



infantil, idiota, perdedor, torpe, loco, maniático: ver Peterson, Chris.



Mirkin, David: guionista todoterreno de radio y televisión, es el productor y director de numerosos episodios de la primera temporada, y alma mater de los Simpsons. El espíritu de “Get a life” y de buena parte de las comedias de situación americanas de finales de los ochenta se debe al portento de este outsider de Hollywood.



Música: además de la impermeable melodía que abre la serie, y de la que hablo al llegar a la letra “R”, “Búscate la vida” Imágenes de 'Cabin Boy'está sazonada con numerosos temas de pop-rock relativamente populares de los años ochenta. Uno por episodio. Cada uno solía contar con un “videoclip”, es decir, con una escena central en la que los acontecimientos se sucedían sin voz, apoyados en dicho hit musical cuya letra enfatizaba en la patética situación que viniera al caso, herramienta muy utilizada después en cine y televisión, dando paso al desenlace del capítulo.



Padres: como ya he dicho, nuestro perdedor favorito vivía en casa de sus padres, al menos durante la primera temporada. Su padre (Fred) era también su progenitor en la vida real (Bob Elliot, un stand-up comedian relativamente famoso en los años cincuenta y sesenta), cascarrabias jubilado sabedor de que su hijo es un bobo sin futuro, y que todo lo que hace es perder el tiempo de él y el suyo propio; y Gladys (la prolífica actriz Elinor Donahue), de eterna sonrisa y pelo cardado, condescendiente y sobreprotectora. Uno de los recursos perennes en la serie es el hecho de que ambos están siempre en camisón o bata y pantuflas, dentro y fuera de la casa, permanentamente desayunando o pensando volver a su mesa de desayuno como si la vida les fuese en ello.



Peterson, Chris: el protagonista, el rol perfectamente desempeñado por Chris Elliot y que nadie sabría hacer mejor. Un personaje que creo que no exageraría si dijera que podría compararse a un cómico clásico de los años dorados de Hollywood, o cuando menos a un Mr. Bean o un Homer Simpson (la referencia más directa), poderosamente enraizado en la cultura basura americana. Como ya he repetido en distintos sitios, y probablemente volveré a hacerlo en este ya extenso artículo, Chris es jefe de los repartidores de periódicos del barrio (tiene a tres niños bajo sus órdenes). Un tipo cargante y a la vez entrañable; zafio y a la vez soñador; ajeno al ridículo que provoca en su papel de palurdo con jersey de rayas, demasiado mayor para su trabajo y sus aficiones, que vive con sus padres, al que nadie soporta, con demasiado tiempo libre, y en definitiva un inadaptado solterón, con severos problemas de madurez y en demasiadas ocasiones verdaderamente desligado de la realidad. Un tipo único y un papel irrepetible.



policía: hay una pareja de policías que aparecen en varios episodios, y que cumplen todos los tópicos ridiculizantes que se asumen por igual a pie de calle y en las series ligeramente “incorrectas”: zampadonuts, lentos, de gatillo fácil y que apenas conocen el reglamento. Muy reales: da la sensación de que son polis por un golpe del destino, pero que bien podrían haberse dedicado a la fontanería o a repartir periódicos, y conservarían idénticas costumbres y formas.



Potter, Larry y Sharon: los Potter son los vecinos de la casa de Chris. De la de sus padres, vaya. Larry Potter (Sam Robards) no es un niño mago gafapasta, sino el mejor amigo de Chris, la única persona en el mundo que no le trata a capones ni le odia a muerte, y de hecho en algunas ocasiones se deja llevar por las estupideces de su amigo del alma. Es el clásico nerd blanco, soso y de pocas luces, y en la primera temporada es secundario fijo, pero de repente desapareció en la segunda. En el segundo episodio de ésta, sufre una crisis de identidad, y simplemente se larga de casa, y Chris y su nuevo mejor amigo Gus se dedican a buscarle sin éxito. Una manera absurda (como todo "BLV") de dejar la serie, pero al mismo tiempo un efectiva y emotiva despedida.

En cambio, su mujer Sharon Potter (Robin Riker) es la némesis de Chris. La persona que más le odia y menos comprende, la que más le convierte en objetivo de golpes y asesinatos. Una dama de acero irónica y de agrio carácter, malhumorada y casi siempre fuera de sí. Chris también la odia, pero desde su enfermo punto de vista ella está enamorada de él y por eso proyecta su odio ante la imposibilidad de conquistarle. La realidad es que Chris es un zote y un capullo, y ella no puede ni verle. Su relación, empero, fue estrechándose a raíz de la desaparición de Larry, y en la segunda temporada no se llevan tan a matar, e incluso llegan a tener un affair encerrados en una nevera, con los cerebros de ambos embotados y congelados. Pero ya no volverían a odiarse tanto.



R.E.M.: el que fuera uno de los mejores grupos de pop-rock norteamericano de todos los tiempos (es mi blog, y aquí huele a lo que yo quiero), hoy se han convertido en una especie de parodia edulcorada y repetitiva de sí mismos. Sin embargo, a finales de la década de los ochenta publicaron su 7º disco, el que confirmó su fama internacional: "Green" (1988). Esto fue antes de su explosión con 'Losing my religion', pero ya entonces eran venerados por la crítica especializada. En un par de años se convertirían en la banda sonora de la nueva década, y en una historia ya suficientemente conocida. El caso es que la banda de Stipe, Berry, Buck y Mills aparece aquí porque la sintonía de "BLV" es el tema 'Stand' (sólo el estribillo), del citado disco. Una canción pop perfecta (aunque de letra pelín tontita y un videoclip bochornoso), que apoya la inolvidable escena de Chris repartiendo periódicos por una calle residencial (ver estructura - cabecera).



repartidor: la profesión de Chris. Paperboy, chico de los periódicos. Ese empleo que consiste en llevar los periódicos a las casas de las zonas residenciales, lanzándolos desde la bici (ver estructura - cabecera). Peterson trabaja en ello desde los 9 años (de hecho, lleva el mismo jersey y es igual de pánfilo desde esa edad), y actualmente ha ascendido a jefe de repartidores, y tiene a tres mocosos a su cargo, que le adoran y le consideran el puto amo.



residuos nucleares: una referencia al deterioro de la sociedad y un elemento relativamente habitual. Los autores de la serie, y por extensión el propio Peterson, parecen obsesionados con los restos de contaminación nuclear (ver conspiración), que en este caso provocan poderes, como en los tebeos de superhéroes (sucede en el episodio El cerebro de Chris empieza a funcionar, donde se unge con restos tóxicos y contrae una capacidad sobrehumana para deletrear palabras de carrerilla) o por la comida en mal estado (como en el episodio Marisco pasado" o en Inspector de sanidad 2000, entre otros). Ya se ha dicho que parte detrás de la creación de los Simpsons está también David Mirkin, y encuentro otro paralelismo en este tema, repetido numerosas veces con las emanaciones de la central de Monty Burns.



Resnick, Adam: el cabeza pensante amigo de Chris, que está detrás de gran parte de la creatividad y los guiones de "BLV", fue también guionista del show de Letterman, director de varios episodios de "BLV", o escritor precisamente de "Smoochy", película que comenté aquí esta misma semana.



Simpsons: tenía que caer esta entrada. Porque David Mirkin tiene parte de culpa de la existencia de ambas series, por los paralelismos en cuanto a sentido del humor, por la reiteración de tics de algunos personajes en ambas series, por los recursos cómicos y coñas marineras comunes (algunas ya mencionadas), y porque Chris Peterson sería exatamente Homer Simpson en carne y hueso, si éste no se hubiera declarado a Marge en aquel baile universitario.



Vomitón: un personaje entrañable, y para algunos fans el secundario más querido. Si la serie no hubiese acabado tan de golpe, quizá Vomitón se hubiera quedado entre nosotros. Es un feísimo y repelente extraterrestre que aterriza una tarde en casa de Peterson (en el episodio Vomitón y yo, antepenúltimo de toda la saga), y enseguida conquista el corazón de mi ídolo, que intentará por todos los medios ocultarle de su cruel casero Gus y del Gobierno, que quiere practicarle una autopsia. El nombre en realidad es un acrónimo, que significa Visita de Otro Mundo que Impacta en la Tierra... Ocho Nabos (en el original, SPEWEY: Special Person Entering the World, Egg Yolks).



Si estás leyendo esto, te mereces unas cerves de mi parte, colega, qué paciencia




De momento, con la Introducción y el Abezetadario 2000, hasta aquí ha dado de sí el extenso repaso a la breve vida de esta maravillosa serie. Un aplauso y tres hurras para el que haya llegado hasta aquí en su lectura. Quizá tal análisis parezca exagerado, pero no, nunca es suficiente para unos personajes y unos chistes que monopolizaron casi todo mi E.G.B. y que me marcaron a mí y a otros cuatro inadaptados compañeros de pupitre.



Laa cosa no acaba aquí, sino que queda por venir lo más exhaustivo y enfermizo: el análisis uno por uno de todos los EPISODIOS. Próximamente, a esta misma blog-hora en este mismo blog-canal.

Probablemente este sea el estudio más largo jamás escrito en cristiano sobre la serie. Qué friki... Y el mejor, qué coño

martes, 25 de enero de 2005

Segundo de Chomón y el Cine Mágico

El 27 de enero de 2001, tuve el honor de asistir a una proyección retrospectiva de parte de la obra de Segundo de Chomón en el cine IMAX 3-D... ja, es broma: en la Filmoteca de Madrid. Recuerdo esa Perfil de un genio, con bigote animadolejana tarde como una de las sesiones de cine más divertidas a las que he ido nunca. La única vez que he visto la Filmoteca repleta de niños y niñas absolutamente pasmados ante lo que se desarrollaba en la pantalla. Algunas de aquellas imágenes, rodadas en algunos casos hace más de 100 años, provocaban risillas condescendientes, por lo primitivo de su factura; otras, verdaderas carcajadas, ante la destreza e imaginación que demostraban aquellos hombres de hace dos siglos para rodar esas películas cortitas; y casi todos salimos de allí muy emocionados. Yo, incluso más feliz que antes de haber visto aquello: magia, pura magia.



Porque Segundo de Chomón es uno de los padres indiscutibles del cine de fantasía y ciencia-ficción, y de la animación. Uno de los que pusieron la primera semillita, que poco a poco fue creciendo y germinando toda una industria, toda una cultura. Un visionario, un pionero de los efectos especiales. Y era español. De Teruel.



Segundo nació en 1871, y después de cursar estudios básicos comenzó a trabajar de delineante. Apenas se sabe nada sobre su infancia y adolescencia, como pasa con casi todos los personajes históricos. Igual que otros de nuestros grandes Fotograma coloreado, de alguna de las películas comentadas; a saber de cuál...artistas, y ante el poco futuro que debían prever en un país cuasi-tercermundista como el nuestro, no tardó en emigrar a París en 1895, muy poco tiempo antes de que los hermanos Lumière inventaran el cinematógrafo. Se casó con una arctriz de teatro llamada Julienne Alexandre Mathieu, pero poco después tuvo que marchar a la guerra entre España y Estados Unidos. Para cuando volvió a París a lamerse las heridas, su esposa ya estaba inmersa en el mundo del cine, y trabajaba en el taller de coloreado del mismísimo George Méliès. Inmediatamente se puso a trabajar en el estudio de Méliès, y debido a sus inquietudes artísticas y plásticas enseguida quedó prendado de ese medio, y obsesionado de por vida con el cine del futuro, con emplear unas nuevas técnicas que él y otros contemporáneos iluminados, empezaban a utilizar.



A Chomón se le considera inventor, principal y concretamente, de dos técnicas: el pochoir (un sistema de coloreado de fotogramas que posteriormente fue patentado por Charles Pathé, y denominado de por vida como Pathécolor), y el travelling (que utilizó por primera vez siendo ayudante de cámara en 'La vie et la passion de Nôtre Seigneur Jesuschrist' de Lucien Nonguet, 1906-1907). Además, fue el impulsor del sistema stop-motion, y desarrolló múltiples efectos de cámara, aparentemente sencillos y habituales hoy en día para cualquier experto videoaficionado, pero que entonces fueron toda una revolución.



Desde el año 1902, Chomón se instala en Barcelona, donde rueda algunas escenas en exteriores, sin tardar en ponerse a experimentar con el (todavía inexistente) cine fantástico, con cortos como 'Choque de trenes' (1902), 'Pulgarcito' (1903) o 'Gulliver en el país de los gigantes' (1904). El primer film español rodado con manivela, es decir, foto a foto de tal forma que podían moverse objetos y actores entre un fotograma y otro, fue su obra 'Eclipse de sol', de 1905. Ese mismo año es reclamado para volver a París, donde seguirá experimentando, de nuevo en el taller de Pathé, con presupuestos más holgados y con gran libertad creativa. En esta etapa realiza más de 150 películas, entre ellas sus obras más conocidas (16 de las cuales yo tuve ocasión de ver en la citada muestra de la Filmoteca). Películas con viajes a planetas lejanos, duendes y fantasmas, objetos que cobran vida, personas con ocho brazos... Y todo ello en 'La casa encantada' colores.



Siete años de brillante y desbordada creación, que se ven truncados cuando el estudio de Pathé compra al de su gran competidor, Méliès, y se puede permitir privarse del español: a la emergente compañía le interesa ahora llevar a la pantalla adaptaciones de novelas clásicas, dando lugar a las primeras películas de larga duración, en detrimento de la experimentación y el fantástico (hay que tener en cuenta que no existían las salas de cine, sino que las películas se vendían a la clase alta para el visionado particular y el disfrute de la jet-set de entonces).



Chomón vuelve a Barcelona con el zoom entre las piernas, pero debido a las limitaciones de nuestra industria, qué le vamos a hacer, duró hasta 3 años, y se limitó a poco más de veinte cintas, centradas en la temática popular imperante: sainetes, entremeses, zarzuelas... En 1912 huye a Italia, para incorporarse al estudio de Giovanni Pastrone.



En la Italia de comienzos del siglo XX, ya se veía venir, empezaba a pegar fuerte el llamado peplum, el género de epopeyas históricas, pasajes bíblicos o leyendas mitológicas. Aquí es donde participó en la anteriormente citada producción sobre la vida de Jesucristo, y otras aventuras en Pompeya, Troya o Cabiria. Precisamente en la superproducción de tres horas "Cabiria" (Giovanni Pastrone, 1913-1914), Chomón volvió a hacer historia con su impresionante manejo de la cámara y la iluminación, y en la materialización de efectos especiales.



A finales de los años diez, y principios de los años 20's del siglo pasado, es decir, en plena IGM, Chomón permanecerá en Turín, donde seguirá trabajando como técnico, moviendo la cámara y desarrollando efectos especiales, en películas tales como la conocida "Napoleón" de Abel Gance (1927), y disfrutará de un gran reconocimiento en el gremio, agasajado con premios 'Satán se divierte'y reclamado en los estudios más conocidos, y sin dejar de investigar nuevas técnicas de coloreado. Moriría en 1929 después de un viaje a Marruecos.



Hasta aquí los datos biográficos. A continuación, vienen las reseñas. A volapluma. Se trata de un corta/pega de algunos apuntes que tomé en su día, aquella tarde de hace 4 años de la que hablaba al principio. Encontré esta semana por ahí las notas de un cuaderno de campo que llevaba entonces, y me pareció curioso y (quizás) interesante para alguien mis humildes impresiones, justo después del visionado de aquel cine futurista y mágico que se hacía hace más de 100 años. Pero aviso que entonces yo era igual de denso y a ratos incongruente que ahora...:





«Se trataba de un ciclo de películas breves rodadas entre 1905 y 1911 por Segundo de Chomón, un prolífico director, guionista y creador de efectos especiales nacido en Teruel y residente en Francia. Eran los comienzos del cine, y sin embargo las películas de este tipo eran pura magia. Estuve todo el rato maravillado, con una sonrisa ingenua, invadido de felicidad, pensando en lo increíble que era que hace cien años alguien pudiera hacer que los objetos de sus películas (muebles, vasos, dados o pajaritas de papel) se movieran solos, que la gente apareciera de la nada, desapareciera o se transformara, que las flores se convirtieran en personas, que un grupo de acróbatas japoneses formaran torres humanas de hasta nueve personas con un 'Kiriki, acrobates japonais'niño de unos 5 años sujetándoles a todos, que un grupo de científicos viajara a la Luna, o a Júpiter, y conociera a sus extraños y mágicos ciudadanos, que una casa encantada atacara a sus habitantes, que un hombre de 15 centímetros saliera de una caja y se comunicara con una mujer de tamaño natural... Incluso incluían efectos como el coloreado de fotogramas, transparencias, fotomontajes, dibujo sobre los fotogramas, stop-motion, proyección "marcha atrás"...



» Pura magia. En la sala de cine (abarrotada, como digo) se respiraba un ambiente de lo más agradable, había muchas carcajadas, y numerosos comentarios ingenuos y a voz en grito de las niñas de mi derecha...



» Fueron en total 16 películas cortitas, mudas por supuesto, 99 minutos en total. La proyección pertenecía al ciclo "Tesoros de la Cinémathèque Française", películas rodadas en Francia y restauradas recientemte por la Cinémathèque, Niños voladoresen su mayoría nunca antes proyectadas o al menos no sin censura o en tan buen estado.



» Algunas de las que vi hoy de Chomón, por ejemplo, estaban perfectamente conservadas, como por ejemplo la primera, 'La casa de los duendes' ('La maison des revenants' de 1911) que contaba una divertidísima historia en un edificio, en el que el portero invita a todos los habitantes a una fiesta menos al cascarrabias del piso más alto, el cual se entera de la fiesta, y de que no ha sido invitado, y prepara trampas para todos sus vecinos aprovechando que todos están en la fiesta, y logrando que todos culpen al portero y le den un escarmiento. Preciosa, en perfecto estado de conservación (blanco y negro nítido, incluso brillante), y puro teatro y mueca. Es la única en la que no descubrí efectos especiales, sí mucha parafernalia, pirotecnia y mucho efecto especial "real".



» Otros títulos: 'Cauchemar et doux rêve', de 1908: una mujer está dormida en un banco del parque, y se ven sus sueños y pesadillas, con duendes y monstruitos que aparecen y desaparecen;

'Les cent trucs', 1906: una actuación de magia, con la cámara fija como si fuera el espectador de un teatro, en el que sale y entra gente de un espejo, hacen acrobacias y se transforman en otras personas...;

'Les cocottes en papier', 1908: una domadora de pajaritas de papel hace El demonio en un huevoque se muevan con vida propia ante sus órdenes, o se transformen en gente real;

'Les dés magiques', 1908: una maga en un escenario, que con simples gestos va construyendo torres y edificaciones con dados gigantes, que saltan del suelo por arte de magia. Es un simple truco de proyectar "marcha atrás", cuando en realidad la maga lo que hacía era derribar las torres de dados;

'El hotel eléctrico' ('Hôtel électrique', 1905: uno de los mejores, sobre una pareja que llega a un hotel en el que los objetos se mueven y funcionan solos, gracias a la stop-motion, y ayudan a los visitantes cortándoles el pelo, colocando sus ropas, afeitándoles, etc. Hasta que la maquinaria falla y los objetos se mueven como locos;

'Kiriki, acrobates japonais', 1907, es el más divertido de todos: una familia de ridículos (por los disfraces) japoneses hacen torres humanas imposibles, sujetos por el menor de ellos por un solo dedo, o apoyados con la cabeza sobre el dedo del inmediatamente inferior... Pura magia. El truco: los acróbatas están realmente tumbados, haciendo las figuras en el suelo, y la cámara les enfoca desde arriba... ¡¡Genial!!».







(Nota: la mayoría de datos biográficos e imágenes los he obtenido de aquí.).

Cuando el cine era magia de verdad, con trucos de verdad

"Smoochy"

Death to SmoochyTítulo original: "Death to Smoochy" (EEUU, 2002)

Director: Danny DeVito

Actores (doblaje): Edward Norton (Sheldon Mopes / Smoochy), Robin Williams (Rainbow Randolph), Catherine Keener (Nora Wells), Danny DeVito (Burke Bennett), Jon Stewart (Marion Frank Stokes)

Web: www.edward-norton.org



Bajo este título, bajo esa carátula infantil y el engañoso (y desapercibido) estreno de esta película, coincidiendo con "El grinch" las navidades pasadas, se esconde un clásico de la comedia moderna que me descubrió Spaulding, y que yo me uno a recomendar. Entretenida, bien construida, dinámica y redonda, aunque también aquejada de todos los clichés del cine comercial americano. Que te la ves venir continuamente, que con un poco de esfuerzo puedes adivinar la escena que viene a continuación, pero que no por ello, o quizá gracias precisamente a esa incidencia en los lugares comunes, se deja ver con una sonrisa de principio a fin.



Cuenta la aventura de un actor amateur (Edward Norton), que se gana el pan en fiestas infantiles y hospitales de rehabilitación, disfrazado del rinoceronte de peluche rosa Smoochy, que canta canciones con mensaje positivo y moralista, una especie de boy-scout sin sentido del ridículo, convencido de que el mundo puede cambiar («o al menos abollarse un poco») gracias a su persistencia y su confianza en la bondad del ser humano. Es contratado por una televisión nacional para niños, que se ha visto envuelta en su enésimo escándalo cuando su estrella principal, "Rainbow" Randolph Smiley (Robin Williams), es detenido por posesión de narcóticos. Smoochy se encuentra de repente en un mundo de tiburones financieros y programadores corruptos, a quienes sólo les importa atraer a los críos para que compren toneladas de merchandising y sacar dinero rápido. Todo lo contrario de lo que sueña este hippie comeflores de color de rosa. Además, Rainbow Randolph enloquece, y loco de envidia hará todo lo posible para recuperar su programa. Smoochy es el blanco de todos, y ajeno a ello se limita a llevar su mensaje de paz, amor y alimentos sin gluten a los niños.



Rainbow Randolph haciendo el canelo Smoochy haciendo el primo


Todo el peso cómico de la película lo llevan las intervenciones del inocente Smoochy entre los niños (y en general el contraste de su forma de vida alternativa y naturista en el agresivo negocio de la tele), y por supuesto las exageradas maneras e imitaciones de Williams. Los programas infantiles son satirizados de manera similar al vapuleo que se llevaba el mundo de las pasarelas en "Zoolander" (a la que me recordó en algunas escenas). Varias subtramas se suceden (la inevitable historia de amor, la mafia que se pelea por los beneficios de Smoochy, la espiral de locura de Rainbow Randolph, los tejemanejes de los directivos...), el ritmo no cede, las situaciones rebuscadas se entretejen hasta el coral desenlace, y mientras uno se parte la caja con esa especie de espinete bonachón al que todos querían matar. Una sorpresa recomendable.

Matar al rinoceronte

lunes, 24 de enero de 2005

Frases que se sueltan con la edad

Como adorno al azar del post, una imagen absurda pero a la vez inquietante, como pretende ser este extraño post, entre personal y ajenoTres curiosos retazos de conversaciones escuchadas este fin de semana en distintos momentos, lugares y contextos, seguidos de una situación personal y de una reflexión para acabar:



8 Con un grupo de niños/as de 9 a 11 años, con los que juego algunos sábados, hablando de la tragedia del maremoto en Asia: «Sabéis qué es lo del tsunami, no?», a lo que un niño se desgañita levantando el brazo, para contestar: «Yoyoyoyoyoyoyoloséyoyoyoyo, porfavoryoyoyoyoyo...», suplica. Se le cede la palabra, y una vez que todos le miran y esperan su respuesta, dice muy serio: «Un tsunami es una especie de kárate». Je. Je je. Es un poco frívolo, ante semejante catástrofe, pero es que me estuve riendo un rato largo.



8 Transitando por el barrio de mis padres, veo a una pareja de ancianos que pasean del brazo, y se detienen delante de una pared, en la que hay una pintada que dice «Cachoperros». Los "Cachoperros" son unos raperos que hacen pintadas por el barrio. Intuyo. El caso es que el anciano se queda intensamente bloqueado, mirando la pared un buen rato, intentando comprender, descifrar algún mensaje, obtener alguna respuesta. Y ya en voz alta, pregunta a su mujer con cara de extrañeza, «¿Cachoperros?». Tiene que leer varias veces. El hombre, muy en sus cabales, se pregunta quién y por qué va por ahí escribiendo en la pared «Cachoperros». Paso a su lado en ese momento, y su cara es un poema. Cuánta sabiduría, qué momento, qué colisión de culturas, y qué cosas más tontas hacen algunos con un spray y una pared pública, diga usted que sí.



8 Sentado en un autobús, a mi lado había una chavala, y otra enfrente. Iban a una discoteca, a las seis de la tarde. Al rato se sube otro anciano, de similar planta que el de la situación anterior, y se coloca en el asiento libre, cerrando el cuarteto de sillas. Y sin venir a cuento, se mete en la conversación de las chicas, y les deja caer disimuladamente que está muy caliente y todavía potente y fértil, que nos imaginemos hasta qué punto, que en su momento tuvo cinco hijos... Ni siquiera sumando la edad de las dos niñas creo yo que pasaran apenas de la mayoría de edad, así que su cara de espanto fue impactante. Y el ancianito se partía de risa y las miraba de arriba a abajo, conteniendo a duras penas el flujo de saliva. Confieso que yo también me reía.



Fin de los tres retazos de conversación.



En cuanto a la prometida experiencia personal: este fin de semana he discutido con mi hermano pequeñito, porque me burlaba de su manera de escribir en el Messenger. En realidad, me burlaba del texto que usa él y todos sus amigos, de esas palabras sin vocales, en una jerga extraña, a menudo en inglés, con un mínimo de dos faltas de ortografía en cada letra, totalmente incomprensible para mí. Me da rabia pensar que ese infra-lenguaje pueda desplazar en un futuro a la manera normal de comunicarnos. El lenguaje cambia, evidentemente. No hablamos igual que se hablaba en la edad media, ni siquiera igual que hace cincuenta años, pero esto es otra cosa. Me da pena y tiemblo de pensar que la generación que nos preceda irá por la calle diciendo cosas como "ola tron k psa oeoeoe thnx t'all XDXDXDXDXD". Es muy raro para mí. Es algo que va más allá del lenguaje "emulador de títulos de Prince" del que se hablaba hace unos años, y que todos hemos usado al tomar apuntes. Es de locos.



Y hora viene la reflexión, la única posible, a partir de todos los párrafos anteriores: me estoy haciendo mayor.



(La foto que acompaña al post, no tiene ni pies ni cabeza. Literalmente. Y es absurda pero a la vez inquietante, como pretende ser el extraño texto de hoy lunes, un texto personal y a la vez ajeno, y raro).

No se me ocurría nada mejor que contar, lo siento...

viernes, 21 de enero de 2005

¡¡MI REGALO!!

¡¡Ya he recibido regalo de mi amigo invisible!!


¡¡Y no uno, sino dos!! ¡¡Y besos, y dedicatoria!!




El logo de FRUNOBULAND para la próxima temporada (en serio, lo voy usaré a partir de Primavera)


La mujer de mis sueños (y sin duda, yo de los suyos)




Haciendo caso a mis indirectas/pistas (je), me ha hecho el precioso montaje de aquí arriba, con esa chica que se me aparece en casi todos mis sueños. Por duplicado: uno como logo o layout y otro como wallpaper. Me ha encantado, de verdad. Muchas gracias, misterioso/a amigo/a. Los usaré pronto, ya que la Liv Tyler real no se digna a prestarme atención. Muchas gracias de nuevo, amigo/a.

Gracias, gracias, gracias, amigo/a invisible, quienquiera que seas

Cinco videoliendres

Comento a matacaballo cinco videoliendres (término usado con permiso del Cinéfalo Patán) que he deglutido estos días. De distinto pelaje, época, género y presupuesto.



Cabeza de familia"CABEZA DE FAMILIA" ("Head of the family", EEUU, 1996)

D: Robert Talbot. I: Blake Bailey, Jacqueline Lovell, Bob Schott, James Jones, Dianne Colazzo, Gordon Jennison Noice, J.W. Perra.

Lastimoso engendro de serie Z, y porque no se inventaron más letras para llevarlo más al fondo en el orden de calidad, que nos cuenta las peripecias de un señor que posee un bar, en el que es extorsionado por el marido de la chica con la que se lo monta, hasta que descubre a un cuarteto de freaks que se dedican a secuestrar y matar a la gente desde una mansión escondida, y les chantajea para que maten a quien él les pida a cambio de no delatar sus maléficos planes. Los freaks son cuatrillizos: uno de ellos un cabezón con patas, superinteligente y con poderes mentales (que da nombre a la película), y que controla a los otros tres, subnormales y con otros poderes potenciados (la rubia explosiva hipersexuada, el geek de ojos saltones y sentidos agudizados, y el inevitable forzudo entrañable). En definitiva, un telefilme cutre hasta decir basta, con efectos inexistentes, desnudos gratuitos y tonterías a mansalva.



Zombies party"ZOMBIES PARTY" ("Shaun of the dead", UK, 2004)

D: Edgar Wright. I: Simon Pegg, Kate Ashfield, Nick Frost, Dylan Moran, Lucy Davis, Penelope Wilton, Nicola Cunningham, Bill Nighy, Peter Serafinowicz, Jessica Stevenson, Arvind Doshi, Rafe Spall.

Me uno al clamor popular que habla maravillas de esta película, la versión cachonda del "Dawn of the dead" de George A. Romero. No me reía tanto desde "Zoolander". No se trata de una parodia al uso, de una simple colección de chistes a costa de ridiculizar a la versión original, sino de una historia construida a partir del guión original, y completamente remozada para adecuarla a otra época (hoy), otro lugar (alrededores de Londres) y unos personajes totalmente desquiciados y geniales. Es decir, que no es sólo una mofa sin ton ni son, sino una historia en la que cabe otro tipo de emociones, sustos y un argumento bastante redondo. Pero sí, sobre todo risas, a costa de los dos personajes principales, Shaun y Ed, dos botarates compañeros de piso y su círculo de amigos y ex, que se ven en mitad de la imparable invasión zombie y se convierten en la única esperanza de la humanidad. Muy buena, y toda una sorpresa. Cómo se nota y se disfruta que es un producto británico, y no una superproducción norteamericana.



Amanecer de los muertos"AMANECER DE LOS MUERTOS" ("Dawn of the dead", EEUU, 2004)

D: Zack Snyder. I: Sarah Polley, Ving Rhames, Jake Weber, Mekhi Phifer, Ty Burrell, Michael Kelly.

Cómo se nota que esta es una superproducción norteamericana de moda, y no un producto original ni interesante. Un remake de la misma obra germinal de Romero que la anterior, pero carente de imaginación, donde brilla por su ausencia cualquier referente a la esencia del original, y en el que no he encontrado nada que la diferencie de cualquier chorrada de Van Damme, por ejemplo. Aunque había leído buenas críticas en otros blogs y un amiguete me la había recomendado, la verdad es que me pareció un soporífero truño, predecible, soso, con personajes planos y escenas de lo más bobo, y eso sí, con unos efectos especiales y unas escenas de zombies impresionantes, probablemente las mejores que se hayan rodado nunca. Pero para eso, que hubieran hecho un videoclip, leches.



Los burdeles de Paprika"LOS BURDELES DE PAPRIKA" ("Paprika", Italia, 1990)

D: Tinto Brass I: Deora Caprioglio, Shepahne Ferrara, Martine Brochard, Renzo Rinaldi.

Tinto Brass, como se ha dicho tantas veces, es un Russ Meyer a la europea; y un Fellini más viejoverde todavía. Una mezcla de ambos mundos: sus películas están repletas de mujeres sensuales sensuales, exuberantes y provocativas, que devoran hombres (relegados a meros secundarios) y que se lo pasan pipa, pero sobre todo son películas elegantes, artísticas y coloristas. El señor Tinto era un maestro de ese erotismo preciosista y artie que ya nadie hace y a nadie le importa. Y en fin, que la película en cuestión narra la iniciación de una joven necesitada de dinero rápido, que se coloca temporalmente en un burdel, para hacer un dinero, pero que quedará totalmente prendada de ese mundo y sorbida por el poder del sexo.



Bienvenidos a Belleville"BIENVENIDOS A BELLEVILLE" ("Les triplettes de Belleville", Francia / Bélgica / Canadá, 2003)

D: Sylvain Chomet. I: Animación

Una brillante comedia de animación para adultos francesa, entre el drama y el jolgorio, de dibujos barrocos y feístas (más bien caricaturescos), extremadamente detallados y preciosistas, que visualmente no deja indiferente, y que habla de gente que cumple sus sueños, de villanos que reciben su merecido, de la grandeza de una gran ciudad (basada en Montreal y en New York) y al mismo tiempo la crueldad de sus habitantes, y en definitiva un hermosa historia repleta de referencias (el realismo social en la Francia de provincias con el tour de Francia como soporte, NY años 30, Tim Burton, Terry Gilliam, "Momo", " 1984", "Delicatessen"...), de humor, de ternura, de nostalgia y de música, y sin palabras.

Días de cine (marginal)

jueves, 20 de enero de 2005

Rompiendo lanzas por el pasado (Internet no huele)

Que no es por llevar la contraria ni nada de eso, que en casa también tengo un puñado de DVDs, y CDs, (¡incluso algunos originales!). Pero es que uno de los mayores placeres que puedo experimentar, casi comparable al placer que pueda sentir Ana Rosa yéndose a las Rebajas del Corte Inglés, es pasear por el centro Con cariño, desde el más profundo respetoy matar las horas buceando entre centenares de discos, comics y cintas de video, en las tiendas de segunda mano. Seguro que sabéis a lo que me refiero. Yo soy de la facción pobre, así que no suelo volver a casa con más de tres o cuatro artículos, pero normalmente con el afán consumista más que saciado, y a menudo con pequeñas grandes joyas, que tenían un precio ridículo por el simple hecho de que alguien lo adquirió antes que yo y lo usó en mayor o menor medida antes de cambiarlo en esa tienda.



Recientemente he adquirido algunas joyitas en el Rastro, los diferentes rastrillos, las ferias temáticas puntuales o las decenas de tiendas de discos de segunda mano que salpican el casco viejo de la ciudad; y en el caso de las películas (además de en los anteriores), ahora mismo están de liquidación de VHS todos los videoclubes del país (aquí hay un directorio bastante completo de estos establecimientos en toda España), y no son pocas las películas rarillas que he encontrado. En otro momento podíamos comentar nuestras tiendas de segunda mano favoritas (de cómics y 'zines, libros, audio o video), y si pasa alguien interesado por aquí, que nos descubra nuevos lugares. Pero de momento, esto era una simple reflexión sobre la aventura de encontrar lo inencontrable en forma de objeto cultural, y el placer que ello me transmite.



Quienes habitualmente compráis por Internet, sois inconmesurablemente envidiados por el abajo firmante, que ignoro semejante El paraíso del sibarita nostálgico con pastamercado virtual. Y a toda esa gente que en cambio os lo bajáis TODO de Internet, imagino que estaréis desconojados en este momento, y mientras pasáis fugazmente por este blog estáis descargando siete películas sudanesas de superhéroes, la discografía completa de grupos impronunciables, videos fuera de la ley y hasta la novia y la cena, por lo que cuesta un ancho de banda, pero ¿y el intercambio social con clientes/as y dependientes/as? ¿Y la sorpresa, la algarabía que ya describiera R. L. Stevenson, de quien encuentra un tesoro? ¿Y el olor de la tienda y del producto? Rompo mil lanzas por las pequeñas tiendas de segunda mano de barrio, y me río el último, ante la evidencia de que INTERNET NO HUELE. Chincha.

Post dedicado a Hipercómic, la Metralleta, Yunke, Killer discos, el Club de Amigos del Disco, la calle 3 Cruces, la calle Libreros entera, el videoclub Rivero, el Distrito 18, el Rastrillo y esos sitios que no conozco

miércoles, 19 de enero de 2005

"El delirante mundo de los Feebles"

Meet the FeeblesTítulo original: "Meet the Feebles" (Nueva Zelanda, 1989)

Director: Peter Jackson

Actores (doblaje): Donna Akersten (Samantha), Stuart Devenie (Sebastian / Dr. Quack / la vaca Daisy / Sandy el pollo), Mark Hadlow (Heidi / Robert / Barry el bulldog), Brian Sergent (Wynyard / Trevor / la Mosca), Peter Vere-Jones (Bletch / Arfur el gusano)

Web: tbhl.theonering.net/films/meet_the_feebles.html



Después de ejercitarse en la realización de cortometrajes, y de facturar dos joyas perennes del cine gore-psicotrónico como fueron “Bad taste” y “Braindead”, Peter Jackson se sacó de la manga otra historia paranoica repleta de vísceras, vómitos, sexo enfermo e incorrección política, esta vez rodada con muñecos de trapo, al más puro estilo de Jim Henson; un puñado de teleñecos yonkis, enfermos, putas, ladrones, asesinos y malvados.



Los Feebles es un espectáculo de variedades televisivo para niños, de muchísima audiencia, pero actualmente de capa caída. Su troupe de artistas la forman cantantes, bailarinas, contorsionistas, lanzadores de cuchillos o actores, todos ellos encantadores animalitos de peluche que no dudarán en matar y violar o que venderían a su madre por un huequecito en el show o por un pico de heroína, según el caso.



Por lo demás, Jackson nos cuenta las miserias de cada uno de los personajes, todos ellos interrelacionados y todos ellos a punto de tocar fondo. Desde la morsa dueña del espectáculo, capo de la droga e infiel marido de la principal estrella (la hipopótama ingenua, rechazada y con ataques psicóticos); el reptil politoxicómano lanzador de cuchillos; el ratón director de cine porno desesperado por encontrar rodar con nuevas actrices aunque ellas no lo sepan; los encantadores bichitos peludos de colores que se mean y cagan en todo lo que encuentran; o el ¿gato? presentador, una mariliendre que en secreto adora la sodomía por encima de todas las cosas, y vive reprimido al no poder gritárselo al mundo desde semejante espectáculo infantil.



Curiosa y única en su especie, pero que se queda en un desfasado ataque a la corrección y a los principios establecidos, y que únicamente destaca por estar rodada con muñecos de felpa, supuestamente infantiles, adelantándose así a las decenas de series de animación para adultos que nos innundan hoy en día, y que basan su razón de ser en esa supuesta transgresión del "dibujo infantil que dice burradas". También curiosa para quienes conocen a Jackson sólo por sus adaptaciones de “El señor de los anillos” y desconocen su faceta esquizoide.

Un barrio sésamo enfermoUn Fraggle Rock enloquecido

Mi regalo para el amigo invisible

Cartel de 'El Forastero'




Esto de aquí arriba tan lastimoso es el regalo que he estado haciendo durante más de dos horas para el el rollo del amigo invisible entre bloggers. Una horterada en la que odio tener que participar de vez en cuando, pero que a nivel virtual me pareció gracioso. Espero que al interesado no le parezca demasiado churro, o poco original mi obra.



(Nota: yo todavía no he sido regalado. Si mi amigo invisible pasa por aquí, sepa que sigo deseando a Liv Tyler. Pero la de verdad, ¿eh? Y para siempre, nada de un fin de semana de sexo desenfrenado y luego si te he visto no me acuerdo, ¿eh, ¿EH?)

A partir de ahora será mi enemigo invisible