lunes, 28 de febrero de 2005

Tía buena del mes (3): Liv

El mes pasado hicimos el post de la chavala del mes con la punta del pijo. De forma chabacana y repentina, dirigimos nuestras loas a unos cuerpos de plástico y unas mujeres más tontas que Pichote; esas cuatro chicas Fontaneda que habitan algunos de nuestros sueños húmedos. Pero este mes que hoy termina es el mes de ponerse meloso. El mes del amor, de las parejas, de regalar bombones, de San Valentín. Un mes en el que los pajaritos cantan y las nubes se levantan, los querubines bailan sonrientes a nuestro alrededor, pétalos de azucena se anticipan a nuestros pasos, una banda sonora de violines suena continuamente de fondo, y primosoros delfines rosita nos saludan al andar.

Así que no quería dejar pasar la ocasión para dedicar unos minutos públicos a Ella, la más bella, más bonita que una estrella, más rica que una paella. Alegre y divertida, inteligente y atrevida, bonita y soñadora, agresiva y seductora. O no. O todo lo contrario. Qué más da. Mientras exista yo la esperaré y no hay que perder la esperanza. Hay un 50% de posibilidades de que me quiere (es sí o no), sólo hay que hacer que la balanza se tuerza un poquita hacia mi favor.


Mi canon de belleza, y mi inspiración

Perdón por el arrebato de soplagaitismo infantil, pero es que me gusta todo de esta chica. Me encanta.
Todos tenemos un amor platónico

domingo, 27 de febrero de 2005

BAD RELIGION – Velocidad, actitud, filosofía y decadencia (2 de 2)

-- EL LEGADO --

Pulsa aquí para autodestruir el planeta Tierra Lo de las estrellas o las orejitas para puntuar los discos no se me da nada bien, pero como una especie de guía o humilde recomendación, he hecho un esfuerzo ordenando los discos en cuatro categorías, poniéndoles notas como las que me ponían en la EGB: NM (necesita mejorar), PA (progresa adecuadamente), + (bueno) o ++ (imprescindible).


EP ‘Bad Religion’ (Epitaph, 1980)

'Bad Religion' EP Tan originales como un corcho, el primer lanzamiento de Bad Religion se llamó ‘Bad Religion’, y el primer tema se llamaba, lo has adivinado, Bad Religion. El EP se completaba con otras 5 canciones (con títulos como Politics, Slaves o World War III), y es inencontrable. Quien lo tiene en vinilo, tiene un tesoro. La voz de Graffin sonaba entonces algo gangosa, apenas pronunciaba, era forzada y cascada, con ese deje propio de un Rotten o un Strummer, que tanto les gustaban. Pero su música ya sonaba como verdadero pop tarareable y facilón, sólo que acompañado de una batería esquizofrénica, guitarras distorsionadas y ruido. Las letras tienen frases como «Don’t you know the place you live’s a piece of shit? / Don’t you know blind faith in life will conquer it? / Don’t you know responsibility is ours?» (Bad Religion), menciones a los fuegos del Infierno, a los avances tecnológicos, al pensamiento liberal, al gobierno corrupto y mala baba a raudales. Un escupitajo que servía de presentación y declaración de principios. Muy punk.
PA


“How could Hell be any worse?” (Epitaph, 1985)

'How could Hell be any worse?' El primer largo, ya desde el título mostraba su inquietud existencialista, ante nuestro lugar en el mundo, y sobre todo un intento de arengar a las personas católicas a plantearse cosas. En la línea del anterior, mero mejor producido y más pulido. A mí me gusta mucho, aunque cansa un poco el charles de la batería, que no para. Y tiene unos cuantos cambios de ritmo bastante interesantes. Destaca porque es un disco enteramente ateo y de temática (anti-) religiosa. Los títulos son más que significativos: We’re only gonna die (nihilismo; «we’re only gonna die from our own arrogance»), Faith in god («Está bien tener fe en dios, pero es cuando te doblegas a sus reglas y sus jodidas leyes, entonces es cuando yo empiezo a sentir pena por tí», «vives en una montaña de mierda, y por eso te planteas la razón de tu existencia, y acudes a dios», y en esa línea), Fuck Armageddon... this is Hell (pues eso, el infierno está en los demás, y al morir nos papean los gusanos, y ya), Pitty («Siento pena por la raza humana / por los billones de personas ignorantes / por las masas agresivas / por los siglos futuros que vendrán»), American dream (es la primera vez que yo de chaval escuchaba a un yanki cagarse con esa vehemencia en las mentiras del “sueño americano”), o Voice of god is goverment (en la que Graffin imita a un telepredicador, sobre un tema instrumental).
El disco en general tiene una aureola decadente y machacona, multiplicada por esos efectos de ecos en la voz, y termina con una trilogía que recuerda al mismo Apocalipsis. La epopeya de unos chavales descontentos con su sistema educativo, su Gobierno y las mentiras de la religión como principal fuente de esos problemas.
++


“Into the unknown” (Epitaph, 1986)

'Into the unknown' Nada más nacer, BR estuvieron a punto de desaparecer. No debían tener muy clara su senda musical, y supongo que les confundió más aún el (localista) éxito de sus comienzos, porque “Into the unknown” es una cosa rarísima. Tremenda. Escarbando sobre una superficie de órganos ochenteros, en incluso maquinitas electrónicas, se puede vislumbrar más o menos el espíritu de Bad Religion, pero aquello suena más parecido a Devo, o incluso a Duran Duran, que a punk-rock californiano. En serio, escuchadlo si tenéis la ocasión. Una cosa demencial, pop limpio, a Graffin le ha cambiado la voz y ya no se desgañita, sino que canta como un angelito acompañado de coros que parecen los Crowded House o algo así. Y de repente esos teclados tan de los ochenta adornándolo todo... Estas ocho canciones no dejan de ser una curiosidad, una inmersión experimental, “en lo desconocido”, pero... ¿sintetizadores? ¿órganos hammond? ¿guitarras acústicas? ¿melodías pop? ¿coros haciendo gorgoritos? Nada de mensajes políticos, ni una sola alusión al poder económico corrupto, nada de meterse con los católicos. Todo son historias inventadas sobre personajes ficticios, o fábulas esperanzadoras. En fin. Este disco existió, juro que no me lo estoy inventando... Y es realmente inencontrable. Supongo que se cuidarían de comprar todos los ejemplares en las tiendas y pasarles una apisonadora por encima, como María Jiménez con los ejemplares piratas de la manta.
NM

EP 'Back to the known' (Epitaph, 1986)

'Back to the known' EP Algo debió reconducirles a la senda correcta, porque ese mismo año sacaron este vinilo de 5 canciones, ahora sí, de punk-rock acelerado y como Dios manda... Uy, perdón, qué yuyu. Quiero decir, que -volvían a las temáticas filosóficas, las guitarras gamberras y la batería imparable. En realidad es un disco bastante tranquilo, menos sucio que sus comienzos y más pausado que lo que vendría después, pero destaca porque utilizaron por primera vez los coros con los que habían experimentado en el batacazo anterior. La semilla ya estaba plantada. Las canciones de BR tienen esos inconfundibles estribillos a múltiples voces. Quizá, es demasiado tranquilo, más power-pop que punk-rock, y espero que se dispensen tantas etiquetas. La única concesión a la experimentación es alguna gaita que introduce un tema, o sonidos de perros ladrando, cosas así. Pero el resultado es BR. En medios tiempos, pero la cosa estaba viva. Destaca la versión regrabada de Bad Religion, la definitiva, su firma en adelante.
PA


“Suffer” (Epitaph, 1987)

'Suffer' “Suffer” son palabras mayores. Si por alguna razón sólo puedes tener un disco de Bad Religion, píllate éste. La mayoría de sus canciones son himnos, melodías preciosas, trallazos de pop acelerado y perfecto, que esconden bofetadas a lo establecido y mucha inteligencia. Como 1000 fools («One thousand more fools are being born every fucking day!»), How much is enough (sobre la futilidad de la raza humana y su posible extinción, «how much is enough to kill oneself?»), When?, Give you nothing, la bonita Land of ompetition (una sociedad que destruye, en la que sólo sobrevive el más enchufado), Suffer (una vez más, las masas sufren ante una sociedad deforme controlada por unos pocos), Delirium of disorder, otra preciosa melodía, casi surfera, What can you do? (positiva, para variar, apostando por mirar adelante y decir a los chavales que se pueden hacer más cosas además de estar sentado viendo las canas crecer), Do what you want (un trallazo dificilmente superable, que siguen tocando en directo veinte años después)... En definitiva, un disco que deberían mamarse todos esos grupos supuestamente rebeldes que salen hoy en día por la MTV, en lugar de sorber tantos mocos y fijar sus modelos en Offspring.
++


“No control” (Epitaph, 1989)

'No Control' Otro disco fundamental y sin desperdicio, mirando hacia adelante y criticando de forma directa y sin un ápice de hipocresía. Cada vez más acelerados y más serios, más seguros y más diestros con los instrumentos. El bajo toma aquí un papel mayor, y la voz de Graffin es más pulida. Ya eran un grupo en el que se fijaba todo su país, y que empezaban a salir de gira. Más mensajes político-sociales en Change of ideas («millennia is coming, the modern age is here, it sanctifies the future yet renders us with fear / what we need now is a change of ideas»), No control, la tremenda Automatic man («es el último superhéroe, con poderes tan profundos… / su vida está llena de sentido porque cambia las cosas / bang bang, ya está muerto»), I want to conquer the world, Progress... O mensajes más filosófico-teóricos como Big bang o The world won’t stop. Bad Religion utilizan muchos palabros de tres o cuatro sílabas, cosa rebuscada en el vocabulario inglés. Tienen mensaje, se toman en serio, y su punk-rock es intenso, ágil, complejo, sofisticado, inteligente.
+


“Against the grain” (Epitaph, 1990)

'Against the grain' Bad Religion entran en la nueva década más vivos que nunca, y siguen soltando proclamas y mala baba desde su púlpito punk, con una producción impecable. Modern Man, el tema que abre el disco, es otro de sus himnos intemporales, y una crítica más al deterioro del progreso y el poder destructivo del hombre («No tengo nada que decir, nada que hacer, mis neuronas funcionan suavemente, sí, soy un cyborg como tú / El hombre moderno, obstáculo para la evolución, destructor del ecosistema, destrúyete a ti mismo, hombre moderno, patético ejemplo de despojo orgánico de la Tierra»). Blenderhead, Positive aspect of negative thinking o Flat Earth society van por el mismo camino. La música de BR ya es inconfundible e intransferible. Ya son un icono del rock underground norteamericano, de carácter político y ejecución musical impecable. Hay que escucharles, hostia, que el aspecto musical no se puede describir con palabras. Y menos yo. En este disco, quizá no tan redondo como los dos anteriores, aparece también la única historia de amor (más o menos) de su discografía, y uno de los que más me gustan: Anesthesia. Acompañado de otro de esos latigazos punk-rock, pero en un tono casi triste, cuenta la historia de una chica que se llama Anna, de la que todo el mundo habla desde que se cargó a aquel repartidor. Una psicópata que está enamorada y que persigue a Graffin («Anesthesia, Mona Lisa, I got a little gun here comes oblivion, I never loved you, why did you find me? The cops will never complicity now, Anna»). Y además, el disco incluye una versión primigenia (que volverían a grabar en el futuro) del que sea probablemente la mejor canción de su discografía: 21st Century (digital boy), el canto a un crío que antes que aprender a leer ya tiene cientos de juguetes, su padre es un intelectual de clase media demasiado atareado y su madre le pega al valium, predestinado a una vida miserable. Otro discazo para el top 5 de estos malvados religiosos.
++


“80 - 85” (Epitaph, 1992)

'80 / 85' 28 canciones que recopilan, en este orden, los discos “How could Hell be any worse?”, ‘Bad religion’, ‘Back to the known’ y tres de esos temas (Bad Religion, Slaves, Drastic actions) en diferentes versiones. Por supuesto, ni rastro de “Into the unknown”. Curiosa la contraportada, en la que explican claramente al comprador que no se trata de material nuevo, sino de una recopilación, «...así que si ya los tienes, vuelve a la tienda, devuélvelo y píllate el último de Skid Row. Y si no los tenías, grábatelo en cinta y lo devuelves igualmente».
++


“Generator” (Epitaph, 1992)

'Generator' Lejos de agotar la fórmula badreligioniana, en “Generator” tocan de nuevo el cielo con un puñado de canciones impresionantes, bastante comerciales, en las que juegan con nuevas dimensiones rítmicas y efectos de sonido, sin salirse del raca-raca y el punk espídico, construyendo sin duda otro de sus mejores discos. Media hora más de canciones directas y sin miramientos, que deja un regusto (al menos a mí) esta vez más que nunca a temas conspiranoicos y críticos con la política, con títulos como Too much to ask, No direction, Two babes in the dark (extrañamente poética y personal, y una de las mejores de su discografía), Heaven is falling, Atomic garden (otra perla atemporal), The answer (la historia de un profeta moderno y la recomendación de que pensemos por nosotros mismos y no le escuchemos, que luego se arma la de Cristo) o Chimaera (comparando la creación del Hombre con la de un monstruo sin sentimientos ni escrúpulos). El comienzo es apabullante, con el tema que da título al disco («Like arock, like a planet, like a fuking atom bomb»), con una batería rompedora y guitarras que rechinan y derrapan en las curvas, para seguir con Too much to ask («I ain’t no blind supporter, I’m a consciuos citizen, and I know that we’re living too far out of the bounds»), que comienza con un engañoso medio tiempo, sólo es un amago, porque al minuto arranca y el disco ya no baja el ritmo. Otros mensajes: «God I want to be a man, but I don’t wanna grow with a rifle in my hand» (Heaven is falling); «Everybody wants to dance in a paypen, but nobody wants to play in my garden, I see the hippies on an angry line, guess they don’t get my meaning», «I like the 4th of July, when bombs start flashing» (Atomic garden); Esto es punk-rock californiano, y lo demás tonterías.
++


“Recipe for hate” (Epitaph, 1993)

'Recipe for hate' En mi opinión bajaron un poquito el listón, y a este disco le falta fuerza comparado con los anteriores, pero no deja de ser otro muestrario de velocidad y mala baba, destacando de nuevo los esfuerzos por dar alguna nueva vuelta de tuerca a los arreglos y los ritmos, para que no suenen todas las canciones iguales. Aquí caben medios tiempos, marchas militares o efectos de sonido, sin cambiar de instrumentos. Cuenta con la ayuda vocal de Eddie Vedder (Pearl Jam) en varios temas. El single principal, otra de sus firmas para la galería, es el himno a la ironía American Jesus («We’ve got the American Jesus, see him on the interstate, we’ve got the American Jesus, he helped build the president’s state»; «I feel sorry for the Earth’s population, ‘cause so few live in the USA. At least the foreigners can copy our morality, they can visit but they cannot stay»). Más mofa política y militar encontramos en Portrait of authority, Man with a mission, All good soldiers (con una extraña sección en la que imitan una marcha militar en plena maniobra, enlazando con el siguiente tema) o Watch it die. Otros temas son simples carreras de instrumentos, veloces como bólidos sobre la cabreada voz de Graffin, como Kerosene, Skyscraper o su único instrumental hasta la fecha, Stealth, que echa el cierre.
PA


“Stranger than fiction” (Epic-Sony, 1994)

'Stranger than fiction' Y llegamos al punto de inflexión de la carrera de Barrilillo. Ése momento en el que deciden dar el salto a una multi, siguiendo la estela que abrió Nirvana y que siguieron tantos otros. Dulces años aquellos en los que veíamos videoclips de Fugazi en la MTV, niñas pataleando en los conciertos de Weezer, temas de Epitaph en la radio, la gente disfrazada de Kurt Cobain por todas partes, Pavement tanteados por el sello de Madonna... En fin, el underground norteamericano se globalizaba y se rendía a los tiburones corporativistas, que intentarían explotar todo lo posible la gallina pukrockera de los huevos de oro, a ver qué tal salía. Quizá sea el mejor disco de Bad Religion. Lo que es indudable, es que es el mejor producido, el que más nítido y más alto suena, y el que contiene más canciones memorables. Casi todas las canciones tienen bastante nivel. Aprovecharon su nuevo status, además, para regrabar el tema 21st Century (digital boy) en una versión simplemente perfecta, testamental. Pero además, el disco incluía obras maestras como Stranger than fiction, una complicada oda al surrealismo, en el que hablan del gato de Kerouac, la mirada de Wolfe, filosofía barata, nuestro demonio interior, y lo raro que es todo cuando uno se plantea su existencia. O algo así. Todos los temas suenan muy bien, aunque algunas letras sean bastante tontas («Cada vez que saludas dando la mano a alguien, haciendo como que es tu mejor amigo, ¿no es un poco superficial?», The handshake). Colabora el perroflauta líder de Rancid, Tim Armstrong, con su voz cazallera, en otra arenga social, Television. Otros temas sin desperdicio: Better off dead («I’m sorry about the world … I’ll never make the same mistake … The next time I’ll create the Universe I’ll make sure you participate, but until then, beter off dead»), Individual (más caña es imposible, y letra más gafapasta tampoco: «Urbana is oozing like a bloated carcass with maggots cooking in the desert heat»), Hooray for me… («…and fuck you!!»), Slumber (en contraste, una de las pocas o únicas semi-baladas del combo), Inner logic (otro de mis favoritos, con esos impronunciables calambures y ese estribillo juguetón), la ya citada mágica, redonda e insuperable versión de 21st Century (digital boy), y dos descartes más en la versión europea y asiática (que esto es la Sony).
++


“All ages” (Epitaph, 1995)


'All ages' Cosas de los contratos artísticos intercompañías, los Barrilillo le debían un disco a su anterior sello, así que se sacaron de la manga, apoltronados en su nueva situación de (semi) estrellas mediáticas, un recopilatorio con 22 canciones de entre todos sus discos con Epitaph, que en mi opinión recoge realmente casi todos los temas que les hicieron tan grandes para mis oídos, y que es altamente recomendable. Temas en directo con muy buen sonido, una preciosa carpeta y una perspectiva de todo su recorrido antes del pacto con el adinerado diablo en la época del grunge y la universalización del indie.
++


“The gray race” (Epic-Sony, 1996)

'The gray race' Pues a partir de este momento, como ya dije en la Intro, Bad Religion dejaron de gustarme, y compraba sus discos como quien colecciona sellos. Sony les impusieron de productor al edulcorante Rick Ocasek (The Cars) para que hiciera en la medida de lo posible un disco comercial para las radios. Y encima, Mr. Brett Gurevitz les dejó en la estacada, tras discusiones internas, y se centró en pilotar Epitaph y producir a nuevas bandas para Epitaph, que él consideraba que tenían verdadera attitude. Y el cedé verdaderamente tiene temas radiables; como que en algunas ocasiones parecen más U2 que los Bad Religion que se cagaban en las estructuras del sueño americano unos años antes. Temas como Punk rock song (que para rizar el rizo grabaron también en alemán para que lo radiaran incesantemente en el país teutón), dejan bastante que desear, y directamente empezaban a darme un pelín de pena cuando salía un Greg Graffin con el ceño fruncido y puño en alto cantando en la MTV cosas como «There’s a hundred thousand children being killed for their bread». Pues es lo mejor del disco. Bueno, el corte 3, A walk, también tiene su gracia. Quizá estaba ya cubierto de prejuicios, pero por más que lo escucho no encuentro canciones trepidantes como las de sólo dos años antes. Y no está Brett. Y ya no se meten con el Gobierno ni con la Fe, que se enfadan los padres de familia...
NM


“Tested” (Epic-Sony, 1997)

'Tested' De esta época de descalabro y fama, se puede salvar de la quema este artefacto, un disco en directo en el que no sólo demuestran la innegable destreza adquirida con la experiencia e incontables bolos a sus espaldas, sino que además incluyen bastantes temas de la etapa Epitaph, incluso de los primerísimos años (también hay seis o siete temas del “The gray race”), y de propina meten cuatro canciones nuevas que no grabarían en estudio, lo que en mi opinión demuestra una cierta integridad creativa. Son 27 canciones, y se escucha perfectamente del tirón. Otros directos piratas antiguos que he escuchado mostraban a una banda bastante más sincera y agresiva, más real, pero algo deficiente y poco compenetrada en los instrumentos. Sobre todo, no abusan en acelerar los temas varias revoluciones por encima del original, cosa que me deagrada bastante.
PA


“No substance” (Epic-Sony, 1998)

'No substance'
Otro lanzamiento que penosamente se queda en un querer y no poder. Este disco es insulso, demasiado popero, tranquilo, y abusando hasta la náusea de los riffs de guitarra, como si cogieran un riff pegadizo y construyeran el resto a partir de ahí, y la melodía de la voz siguiese a la guitarra... La primera palabra que me viene a la cabeza cuando lo escucho, en definitiva, es "insustancial". Y no por el título. Con el tiempo, escuchándolo ahora, pues ha ganado algo; o el cabreo se me ha pasado un poco. Pero no tiene apenas gancho, como tenían antes. Por destacar algo, y ser breve, me quedo con el single Raise your voice. The Biggest Killer In American History habla del inventor de la bomba atómica, Edward Teller. y no suena mal. En The Voracious March Of Godliness se cagan en Dios disumuladamente, por primera vez desde que están en Sony. El resto es un poco chufa. Pero aclaro que no es, ni de lejos, tan malo como el disco anterior; que parece que han retomado su estilo y su senda, tiene un poquito de gracia, pero no tiene grandes momentos, le falta originalidad, estilo, y no es lo que era.
NM


"The new America" (Epic-Sony, 2000)

'The new America'Seguimos buceando, inmersos en ese estancamiento creativo que, en mi opinión, sufrieron los BR tras fichar por Sony, y con el abandono temporal del guitarrista y alma mater Brett Gurevitz (que aquí participa como invitado). Concretamente, este es el tercer lanzamiento de esa "trilogía del terror" que tan poco me gusta. Aunque no deje de ser éste un disco de guitarras aceleradas y letras inteligentes, pero todo ello extrañamente suavizado y aorizado. Es una etapa de discos de BR que gustan más a los metaleros que a los antiguos fans harcoretas del grupo. El mensaje está claro («"Do you know the cost of future misery?...we need a New America"»), pero no se me ocurre ni una sola canción que recomendar, así que me limito a comentar que en alguna canción se nota la influencia de un disco como "American Lession", un disco de canciones lentas al estilo BR que grabó Greg Graffin en solitario por estas fechas; algo intimista y lento, parece que le influyó a la hora de grabar este... rollo. Si es que hasta tiene coros femeninos ahí de fondo, como los Carpenters...
NM


"The process of belief" (Epitaph, 2002)

'The process of belief'Bueno, pues la esperanza no se nos había acabado del todo, y Bad Religion abandonan el túnel. Porque "The process of belief", amiguitos, es un pedazo de disco, una bofetada que viene a resucitar a la banda, cuando ya se les daba por muertos, para que les expliquen a Blink 182, Busted, Avril Lavigne y el resto de engendros brat-punkies que han ido apareciendo durante su ausencia, que tomen nota y dejen de hacer el ridículo con el monopa. Brett Gurevitz ha vuelto, y su influencia se nota muchísimo. Brett Gurevitz ES Bad Religion. Además, BR han regresado a Epitaph, recuperando asímismo todo el control creativo. Supersonic sin ir más lejos, el tema que abre el disco, es abrumador. Como si no hubiesen pasado ni diez minutos desde los tiempos de "Suffer". Con temas suavecitos como Broken o Sorrow (que comienza jugueteando con el reggae, pero era broma, que transforman en una de las canciones más emocionantes que han escrito nunca), y muchos buenos momentos, como Destined for nothing, The defense, Materialist o Kyoto now!. Para mí, siempre será el nuevo disco de estudio de BR desde "Stranger than fiction". Los Barrilillo han resucitado.
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"Punk rock songs" (Epic-Sony, 2002)

'Punk rock songs' Poderoso caballero es don dinero, y Sony no podía dejar escapar a Bad Religion de su regazo, sin despedirse antes en forma de recopilatorio1. Un CD de 25 canciones, que deja un sabor agridulce que uno no se lo quita ni haciendo gárgaras durante horas con salfumán. Evidentemente, están ahí los grandes temas del "Stranger than fiction", y un puñado de canciones antiguas, en formato directo. Y los dos o tres singles salvables de la "trilogía del terror" que grabaron para Sony. Para completar el artefacto, un temita en alemán, una colaboración con Biohazard, e incluso un par de cosas inéditas, provenientes de caras B. En conjunto, bastante flojo. Pena de aquel que se llevara este CD pensando que era un Best of, incluso engañado por eso de "los años épicos"...
PA


DVD "Along the way" (Epitaph, 2004)

'Along the way'En 2004 Bad Religion han sufrido una especie de revival, coincidiendo con su regreso a la escudería que les vio nacer. Se reeditaron (y se sigue con ello, poco a poco) todos sus discos, y de propina se han cuidado de reeditar también este viejo video, que ya fuera vendido en 1990 en formato VHS, y que consiste en un apañado compendio de imágenes de la gira de 1989 ('Suffer tour') por Europa, aderezado con tomas de los primeros momentos de la vida del grupo, entrevistas en la carretera, etc. Además, destaca que no se trata de un solo concierto completo, sino de cortes tomados en distintos lugares: salas pequeñas, centros sociales okupados, y en casos contados, salas de conciertos como Dios manda (con perdón). Sus primerísimas canciones, cuando estaban hechos unos chavales con granos, y remasterizado con una altísima calidad. 75 minutos de duración, para hartarse de pogo.

No hay ningún otro DVD editado de Bad Religion hasta el momento, y eso que son ya un buen puñado de videoclips los que hemos podido verles. Supongo que tarde o temprano nos lo colarán.
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"The Empire strikes first" (Epitaph, 2004)

'The Empire strikes first'La actualidad. BR son indudablemente una eminencia del punk-rock, y los padres del hardcore moderno. Y su último lanzamiento nos les presenta más guerreros y politizados que nunca, dada la situación de su país, y directamente enmarcados en el movimiento Rock Against Bush (pedradas contra el arbusto, creo). En definitiva, más esputos contra su Gobierno y proclamas ateo-filosóficas. Títulos a destacar: Sinister rouge (donde se aprecia un sonido novedoso, merced al uso del doble bombo), Social suicide (y venga a arengar a las masas, y a criticar la presión de la sociedad y las diferencias sociales) Atheist peace , God's love (¡cago en dios!), All there is y Los Angeles is burning, tercer single del disco. Con Let them eat war critican los gastos públicos en armamento, porque las balas no se comen, vaya, e incluye un fraseo del poeta Sage Francis, en uno de sus temas más completos de los últimos tiempos. Beyond Electric Dreams, Boot Stamping On A Human Face Forever y Live Again son otras muestras del punk-rock melódico marca de la casa, que no sólo no han perdido, sino que está más vivo que nunca. Señores, Bad Religion siguen en los primeros noventa, y yo que me alegro.
Me parece un disco sin desperdicio, sin ningún respiro y que nos devuelve a esos Bad Religion que aprendimos a querer. Que peinan canas y les sobran quilos, pero que también rezuman velocidad, actitud y letras inteligentes, y parecen haber superado el bache de comienzos de siglo.
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jueves, 24 de febrero de 2005

BAD RELIGION – Velocidad, actitud, filosofía y decadencia (1 de 2)

-- EL GRUPO --

Pulsa para conocer el misterio de la vida Tengo una teoría según la cual el ser humano debería nacer y crecer hasta los 10 años, y a continuación cumplir 25, así de golpe. La adolescencia es esa Graffin arengando a la muchachadaetapa en la que uno cree ser el centro del Universo, y el resto te ve como un capullo molesto. Son también los años más divertidos (al menos lo fueron para mí), pero están repletos de sinsabores, errores, jodiendas al prójimo y un áurea de ausencia de ridículo que tira de espaldas. Al menos, también es una época en la que uno no deja de descubrir artefactos culturales, en alguno de cuyos casos le marcarán para siempre.

Hecha otra de estas tontas disertaciones (tan habituales en esta casa, por otro lado), y aterrizando en el objeto del post, pues sí, en mi adolescencia (adscribámosla a principios de los noventa) pasé por la etapa musical de descubrimiento de la escena del punk californiano, heredera por igual de la new wave neoyorquina de distintas épocas anteriores, o coetáneas (Velvet Underground, Ramones, New York Dolls, pasando por Sonic Youth...), del amanecer del punk británico (Sex Pistols, The Clash...) del sonido Detroit (MC5, Stoogies...) y del garage punk de los años 60’s (con Sonics a la cabeza, Cynics, Fuzztones, etc.), todo ello bien agitado, y sobre todo edulcorado a través del tamiz del power-pop que tanto se escuchaba a finales de los 80’s (Cheap Trick, Talking Heads, Blondie, The Dickies, XTC...). Este batiburrillo de sonidos dio lugar a la tan cacareada explosión del llamado “punk californiano”. Y a mí, a la tierna edad de __ce años, me atrapó de lleno. Me pinté el pelo de verde, me puse unos bermudas enormes, un imperdible en el moflete y unos tatuajes con edding, y hala, a montar en el patinete por la plaza de Colón (es una licencia, un decir, que yo no me disfracé así jamás, ejem...), escuchando en el walkman sin parar a los chiclosos grupos de punk melódico que aparecieron como setas por aquel entonces: Green Day, The Offspring, Rancid, NoFX, Rancid, The Mr. T Experience, Lagwagon, Pennywise, SNFU... Y para mi gusto, entre todos esos tipos de colorines destacaba un grupo que ya llevaba algunos años dando guerra, que entonces eran ya el buque insignia del movimiento, los antecedentes penales de todos los que vinieron después, además de quienes les acogieron en su recién creada discográfica, Epitaph: me refiero a Bad Religion.

Pulsa para conocer el misterio de la vida Bad Religion (también conocidos a nivel de calle como Los Barrilillo), lo formaron inicialmente Greg Grafin y Brett Gurewitz aka Mr. Brett (cantante y guitarra, respectivamente, y Los Barrilillo en pose trascendental, de la época de 'Stranger than fiction'repartiéndose en las composiciones; los Lennon/Macca del movimiento), dos guitarristas más (Greg Hetson y Brian Baker) Jay Bentley al bajo y Brooks Wackerman como responsable de ese característico ritmo badreligionano. Y lo que destacaba del resto de colegas de escudería (todos ellos con temas espídicos, con mensajes de izquierdas y anti-sistema, con perdón) era por un lado las letras, y por otro los arreglos musicales, absolutamente inconfundibles:
N En cuanto a los textos, en Bad Religion no había canciones sobre cachondadas, sobre cabalgar pedo sobre las olas o robar en el híper, sino una triple tendencia político-ateo-filosófica. Desde el propio nombre de la banda, que resume perfectamente su declaración de intenciones, en sus temas bien arengaban a las masas a una necesaria revolución contra el gobierno o la Iglesia (normalmente, de forma sutil, no con la intensidad de Black Flag o Rage Against The Machine), bien se cagaban en Dios continuamente (con limpieza también, pero manifestando lo ridículo de dedicar la vida a orar y hacer cosas por un ente que no existe; en su opinión), o bien daban cabida a propuestas literarias filosófico-existencialistas, mencionando o haciendo referencias a Sartre, Kerouak, Kafka, Lorca, el origen del universo, la evolución de las especies, la reencarnación o la vida después de la muerte... Pocas historias de amor o desamor, sí. En fin, unos inquietos estudiantes gafapasta de izquierdas haciendo ruido.

N La otra seña inconfundible del sonido BR está en las triples Los pósters pop de conciertos adornan los blogs que da gustoo cuádruples voces en los coros. A partir de su tercer LP, descubrieron la fórmula y la repitieron hasta el final de sus carrera: en casi todas las canciones, después de una estrofa viene un estribillo en el que varias voces, como llegadas desde los cielos, gorgoritean y secundan a Graffin, como si el Orfeón Donostiarra o los Monjes del Monasterio de Silos hicieran punk-pop a toda hostia. Guardando las distancias, abismales, claro (era por ejemplificar y hacer cuchufleta).

Pulsa para conocer el misterio de la vida En cuanto a la historia de la banda, pues no me voy a poner a buscar entre los Ruta 66 antiguos o a traducir su página oficial, que allí lo cuentan mejor. Supongo que se conocerían en la Facultad, y descontentos con la sociedad fascista y adocenada en su país, los EEUU, decidieron soltar su rabia y sus esputos en forma de canciones, y la cosa funcionó. Sacaron su primer EP (disco de duración media, o maxi single un poco más largo), titulado 'Bad Religion', en 1980. El primer largo, en 1985. Sonaban bastante sucios y más cercanos al punk británico que a lo que serían más tarde; tras un segundo disco inclasificable y raro como un pie, con el que a punto estuvieron de disolverse, volvieron a las andadas en 1986, con otro EP que ya les devolvía a la senda de la Religión Mala tal y como la conocemos, y sobre todo con su primer disco memorable, “Suffer” (1987). A partir de ahí, editan hasta la fecha otros 10 discos de estudio, un directo y hasta tres recopilatorios de distinto pelaje (16 en total, si no me equivoco). Comento un pelín más adelante cada cacharro uno por uno, que para eso «este es mi blog, y aquí huele a lo que yo quiero» ©.

Pulsa para conocer el misterio de la vida Pero hay un asunto más, algo espinoso, que caracteriza a Barrilillo: uno de sus mejores discos, “Stranger than fiction”, de 1994, fue publicado Fotograma del precioso video de '21st century digital boy', dirigido por Gore Verbinsky(dando una patada a su propia disquera, Epitaph) por la megacorporación Epic-Sony, tras un fichaje millonario que sorprendió a todos sus fans, dejó su honestidad por los suelos, corrompió sus almas, y el respeto hacia ellos llegó hasta el punto de que aquellos que antes les adoraban ahora les apedreaban en sus conciertos. Graffin y Gurewitz pasaron por malos momentos, y los mentideros aseguraban que se llevaban como Pica y Rasca. Finalmente, Gurewitz demostró tener un peso importante en la banda cuando les dejó tirados durante unos cuantos discos.

BR tienen, por tanto, cierto tufillo a vendidos y falsos, a queso rancio, desde entonces, que no se lo quitan ni con toneladas de colonia del Alcampo. Lo interesante de su producción, en mi opinión, terminó con ese disco (incluido), y desde entonces vuelan en círculos sin saber dónde aterrizar. Aunque los dos últimos los han vuelto a publicar con Epitaph, como ese cordero bíblico que regresa al rebaño con las orejas gachas, pues ya no suenan como antes. Y además están viejos. Pero en fin, en mi opinión tienen un legado con cientos de canciones bastante dignas, que pasaré a desgranar humilde y someramente en la siguiente y definitiva entrega.
A favor de los barrilillo

Memez que se lee de repente en este PC

Pepe Menéndez ejerce de bedel en el vergel del célebre templete en el que tepes de césped reverdecen de esquejes perennes. Enfrente, ves que el tenderete del pesebre que vende merengues depende de Clemente desde este mes.

Pepe lee best-sellers de Pérez Reverte; Clemente, en vez de entretenerse en leer entremeses de Bécquer, se mete LSD.

El pene de Menéndez es rebelde, es trece veces tres trenes de Renfe, se cree que de él emerge leche efervescente, semen de excelentes genes; el pene de Clemente estremece verle: es enclenque, endeble, pelele... breve. Es menester que se entrene, que persevere, que se esmere, que se despelleje en el retrete, qué leñe.

Pepe merece ser el jefe; Clemente, el mequetrefe.

Autor anónimo, que yo sepa

Payasada para pasar la mañana

Ana-Bárbara Braganza, gran dama, llama "tragaldabas" a Sandra, la mal llamada chacha. Nada más sagaz, dada la canallada: Sandra, cada mañana, cabalga la jaca a largas zancadas hasta la casa; salta la valla, atrapa las manzanas, las naranjas, la tarta, la fabada, la nata blanca, las patatas bravas, la salsa tártara, las castañas, las calabazas, la naranjada, araña la taza para la sal... Hasta acabar cansada. ¡Vaya panza!

Sandra traga más, más, nada la para. La madraza mandamás, la gran dama, jamás cata nada. "¡¡Vaca rácana!!", aclama. "¡¡Sátrapa, cantamañanas!!". Harta, atacará a Sandra, la chacha, a más tardar, mañana. ¡Va a matarla!

Tras la valla, Sandra anda agazapada para asaltar la casa. ¡¡Tachán!! ¡Ana saca la faca, la clava, la saca, la clava...! hasta matarla. A las claras, acaba la matraca. Arranca la lancha para zarpar... vaya mala pata, atranca, ja, ja... Más Ana-Bárbara va lanzada, ya jamás dará marcha atrás hasta las Bahamas: ¡a nadar!

La pasma llama a la dama, para cazarla. Nada pasa, falla la trampa. Asaltan la casa a patadas. Falsa alarma. Ana-Bárbara, chalada, tarada (satán la llama), mata a más chachas, atraca bancas, amasa pasta gansa. ¡Vaya matanza! ¡¡Asaz salvajada!! Llaman a más pasma, bandas armadas, Zaplana, Aznar, la Masa, la NASA... Jamás la atrapan.

Ana-Bárbara Braganza alcanza la fama, ¡hasta a Frank Zappa anda a la zaga!

Ya basta. Mañana más.

¡Paaaataaaataaaa!

miércoles, 23 de febrero de 2005

martes, 22 de febrero de 2005

Mi opinión sobre la rabiosa actualidad socio-político-cultural (3)

«La piratería ha asesinado Madrid Rock, y pronto acabará con la vida humana sobre la faz de la Tierra»

Ya lo decíamos hace unos días. Y es que hay que ser sinvergüenza para intentar hacer creer a la gente que detrás de la venta de Madrid Rock a Zara (por una cifra que no puedo escribir porque mi servidor tiene capacidad limitada de ceros y unos), está la lacra de la piratería. Y un poco ingenuo para creérselo. Además, vaya publicidad que están consiguiendo, para saldar todo su material y vender más en quince días que en 25 años, antes de tumbarse sus jefes a dormir sobre billetes el resto de sus vidas.
Quien piense de verdad que la lacra de los terroristas copiadores de cedeses están matando la música poco a poco, tiene cientos de argumentos en contra. Así a bote pronto (y quien quiera, que ponga más), un dos tres, responda otra vez:

( 1. CADA VEZ SE VENDEN MÁS DISCOS ORIGINALES.
No, no es ninguna paranoia. Es cierto, y ni la AFYVE ni la SGAE nos pueden mentir en esto, aunque lo intenten. Ellos mismos ofrecen las cifras de ventas de hace diez años, y las de El barco de la SGAE de Playmobylahora, para que podamos opinar. Y se venden aproximadamente el doble de discos. Principalmente (y esto ya es una opinión), porque antes el target potencial al que iban dirigidas las campañas de venta de discos y el común de los artistas, eran personas adultas; pero hace unos cinco años, las discográficas descubrieron que podían ampliar ése mercado de forma geométrica, engañando a millones de niños y niñas para que se enamoren de artistas guapísimos/as, modernos y con letras rebeldes. Que ya podían quemar sus juguetes, porque sus padres les comprarían cinco o seis discos a la semana de su triunfador favorito (¿sabe algo de esto el protector del menor?). Es un fenómeno que, como todo, llegó antes en el resto de países de Occidente, y aquí se les ha ocurrido con retraso, pero ya estamos al día, con todos esos fantásticos programas de radio, MTVs españolas, revistas juveniles de pop que nacen como churros, etc. Cuando yo era pequeñito, escuchaba a Enrique y Ana, y jugaba a cosas; hoy en día, mis primos de 7 años tienen docenas de discos de personas que se llaman Milena, Sussy, El Manto del Zoco, David Algo, y un largo etcétera.
Repito: hoy en día se venden más discos que nunca, en la misma medida en que se venden más videojuegos y películas, es un hecho. Claro que siempre es menos de lo que les gustaría, de lo que podría ser, no lo niego.

( 2. Desde que soy pequeñito, he ido acumulando en mi casa discos y películas piratas. Tengo, que las he contado, cerca de tres mil cintas con otros tantos discos grabados, canciones o conciertos de la radio y centenares de películas de televisión. Y también un montón de artículos originales (los cuales se han grabado de mí otro montón de personas). A lo mejor soy un bicho muy raro, pero me parece que Éste somos todosno, que es algo que ha pasado siempre. Sin duda, más ahora que nunca. Pero el hecho de que ahora todo el mundo tenga trescientos mil emepetreses en su disco duro, que periódicamente se le borra y tiene que volver a acumularlos, que nunca llegará a escuchar, no quiere decir que no se vendan tantos discos como antes, o más (ver punto 1).

( 3. ¿Quién se beneficia de la piratería? ¿A quién le interesa que el mercado de los discos copiados siga creciendo sin límite? Sólo a dos organismos: los fabricantes de CDs vírgenes (lo que es como decir Sony), y en el caso de España, a la SGAE, que con el maravilloso canon que impusieron a los discos vírgenes, el año pasado obtuvieron una cifra de beneficios estratosférica. ¿En qué invierten ese dinero? ¿Están apoyando a la industria y al Arte, o a ellos mismos y a cuatro megaestrellas del pop para adolescentes?

( 4. En el caso concreto de Madrid Rock, ¿quién sale beneficiado del cierre? Pues el dueño (los herederos de Arnero) y el comprador (sea Zara o sea la FNAC, esta segunda la más directamente beneficiada). El perjudicado, los trabajadores. Como siempre. Ja.

( 5. Entendiendo la Música como un Arte, es decir, como se viene haciendo más o menos en los últimos tres mil años, ¿qué hace más daño a la Música? (pongo cuatro ejemplos):
a) Un concurso de karaoke que fabrica mamarrachos todos iguales que ni cantan, ni tocan, ni componen, ni piensan, ni les importa lo más mínimo, aunque mueven muy bien Muñeco articulado de Teddy Bautistael cu-cu y están macizos/as, y que son apoyados por el 99% de los medios de comunicación, incluso (en su momento) anunciados casi 24 horas en la televisión pública;
b) Una Sociedad General de Autores y Editores y otras Instituciones públicas que se están lucrando de forma imparable con el negocio, y/o ayuntamientos que invierten únicamente en los anteriormente citados, y marginando cualquier otra propuesta musical que se salga de ese estereotipo;
c) Cientos de miles de adolescentes que no han escuchado en su vida otra cosa más que lo que les digan tres adineradas personas, desde sus programas de radio, canales de televisión, revistas de tendencias, etc.;
d) La posibilidad de grabar música y distribuirla de forma gratuita (cosa que se hace desde que el Arte es Arte), o al menos sin apoquinar 3000 pesetas cada vez, por un disco cuyo coste de fabricación y distribución no llega ni a 50.

( 6. En caso de que las cifras reales que estos mismos organismos mentirosos nos ofrecen, no fuesen reales, y que sea cierto que la gente está dejando de comprar discos (o sólo se vende el de Alejandro Sanz, que ha vendido dos millones, y eso que la crítica lo ha tratado bastante peor que al anterior), decía que en cuanto al perjuicio real que pueda provocar la piratería, ¿quién sale más perjudicado? ¿Vamos a llevar a David Bisbal y El Canto del Loco a la ruina? ¿Los que están en sus despachos de oro, en los edificios de las grandes discográficas, van a tener que vender algunas de sus mansiones, los pobrecitos? Pues yo creo que no... El problema grave, en mi opinión sería de doble vertiente:
a) Que a la larga las empresas “tengan que” despedir a miles de curritos de a pie;
b) Que se deje de apoyar a los músicos o grupos pequeños, porque no son rentables.
El artista declinó comentarios
Je. Je, je. O sea, exactamente lo que se está haciendo de una forma salvaje y vergonzosa en los últimos diez años.

( Conclusión: los piratas están en los despachos (algunos, incluso tienen parche y pata de palo, y dan mucho miedo, porque tienen muchísimo dinero y poder en sus cofres), y la Música como Arte está muerta desde hace mucho tiempo, excepto en pequeñas islas independientes e incomprendidas.
Y ojo, que no me parece mal, no critico que pasen estas cosas. El mundo es una mierda, y el que no corre vuela. Si pueden comprar a la competencia y a la competencia le interesa, pues ya está. Es la ley del mercado, y los pobres lo tenemos crudo en la vida. Lo que no me gusta es que se mienta sobre el asunto y se criminalice a toda la población para justificarse. Hay que tener muy poca vergüenza.

( En Furilo.com hay un bonito texto sobre el asunto. También en PepSounds. Y para saber más sobre la SGAE, visitad esta web o esta otra.
Playmobyl no secunda tampoco mis opiniones

Mi opinión sobre la rabiosa actualidad socio-político-cultural (2)

«Towering inferno: terror en Azca en el día D, ¡sálvese quien pueda!»

Aunque no lo parezca, en esta semana pasada han ocurrido más cosas en el mundo, no sólo que haya ardido un edificio de oficinas vacío. A mí también me parece una gran ¡¡Socorroooo!! ¡¡La noticia del año!!noticia, el hecho de que unos cuantos curritos tengan vacaciones pagadas forzosas durante unos días, pero es una putada bien gorda para los pequeños comerciantes de la zona. Espero que los señores que prendieron fuego al Windsor convenzan a las aseguradoras para que paguen también a esos ciudadanos. Por lo demás, se me ocurre que el resto del país tiene que estar hasta la polla de que nos hablen mañana, tarde y noche de un edificio que se quema en Azca.
Yo es que no le he terminado de ver la gracia a la noticia, que se esfuercen un poco más los de las agencias, hombre, que hay cosas más morbosas y con más gancho. Que no es lo mismo que el 11-S o que “El coloso en llamas”, señores de TeleCinco, que se trata de especular y forrarse a costa de un incendio provocado, y eso está muy visto ya. Pasen a otra noticia, por favor...
Al menos, a mí todo esto me ha dado esperanzas y me ha producido agradabilísimos sueños febriles, imaginándome mi lugar de trabajo deshaciéndose entre llamas, y con sólo una o dos personas atrapadas dentro.
Que se queme mi curro

Mi opinión sobre la rabiosa actualidad socio-político-cultural (1)

«Todos votamos de que SÍ, y venció la Libertad y el Progreso por encima del Mal y el terrorismo»

Impresionante éxito del referéndum que nos han Yo voto SI a que vuelvan las pesetasorganizado en dos días, para que los españoles nativos nos pronunciemos sobre si nos gusta o no la Constitución Europea. Un éxito sin precedentes, digo, ya que como todos sabíamos se trataba de una consulta no vinculante a través de la cual nuestros simpáticos gobernantes querían tener un argumento más para seguir lanzándose mierda los unos a los otros, durante sus alegres mañanas en el Congreso o en las tertulias de la tele. No conozco a nadie que haya votado (ni mucho menos, vive dios, que votase SI), pero a juzgar por los resultados me parece un éxito sin precedentes, impresionante, ya que convencer a 14 millones de personas para que dediquen unos minutos de un domingo, e incluso muchísimos madruguen para ir a un colegio a meter un papelito en una caja, aún sabiendo que no servía para nada, me parece una muestra de un poder de convocatoria impresionante y digno de elogio. Supongo que si los Jefes nos piden que cojamos un papel del suelo, y vayamos a tirarlo a la papelera de un colegio, 14 millones de personas, como mínimo, lo hacemos.
Por supuesto, si me hubieran obligado a hacerlo, yo habría votado NO

Mi opinión sobre la rabiosa actualidad socio-político-cultural (Intro)

Estos últimos días he cogido la gripe, ésa que ha afectado antes o después a casi todos los blogueros que visito (no sé si será un mal endémico derivado de esta aficción...). El caso es que este fin de semana, aparte de una noche en la que salí y bailé y me bebí todo lo que me cupo (lo que pudo quizá ácelerar la reacción), como si fuese la última vez, no he salido ni he votado ni he leído ni he comido ni he hecho nada más que coger calor en la cama, toser y quejarme como un crío, en los últimos 4 días. Hoy estoy mejor, pero antes de ir a echar unas horas a la cola de la Seguridad Social, para que un señor me firme un papel que justifique mi absentismo, y reincorporarme mañana a la maquinaria del señor Botín, pues me siento como de vacaciones.

El caso es que llevado por la fiebre, ayer escribí tres columnitas de opinión sobre la actualidad que nos ha tenido en vilo a todos estos días atrás; aquello sobre lo que los medios de comunicación han decidido que hablemos. Y aquí lo suelto, por si a alguien le interesa contradecirme, que de eso se trata.
Fiebre del martes mañana

jueves, 17 de febrero de 2005

2000 AD (1) - Robo Hunter

Mi nombre es Slade, Sam Slade. Mi dibujante, un poco estrábico, parece
Entre Asimov y Futurama

Robo Hunter fue una serie limitada de 22 episodios de 7 páginas, publicados entre los números 76 y 112 de la revista madre, 2000 AD. Entre el ejemplar del 5 de agosto de 1978, y el del 12 de mayo de 1979 (atentos: importantísimo conocer el dato de que yo nací 2 días después que la saga de Robo Hunter). Todos ellos contaron con guiones de John Wagner, y los bizarros lápices de Ian Gibson, uno de los más personales y estrafalarios de la casa, y uno de mis favoritos.

El argumento de la serie era tan secillo como lo siguiente: Sam Slade (*) es un detective a sueldo, con malas pulgas y sin miedo a nada, que se vende como mercenario para solucionar cualquier caso en el que anden metidos robots de por medio. Le encanta acabar con los robots, desintegrar robots o meter a los robots entre rejas, convencido de que el mundo estaba mejor sin ellos.

Para ello contaba, a partir de la segunda historieta de la saga, con tres compañeros de fatigas: el robot más estúpido del mundo, Hoagie; una pistola láser parlante, de sexo femenino; y un cigarro electrónico, de esos que utilizaremos todos dentro de unos años para acabar con el mono, y en este caso más listo que el hambre y bastante pesado, Logo hunterllamado Stogie.

Toda esta saga transcurría en el planeta Verdus (que además dio título al tomo recopilatorio). Un planeta dominado por y sobresaturado de robots, con sólo un puñado de humanos que o bien han sido esclavizados, o bien son archimillonarios que no mueven un dedo y esclavizan a las máquinas. Los robots, en incontables ocasiones han faltado a la triple ley de la robótica (expresada para la ficción por Isaac Asimov), y los problemas que provocan son muy graves. Aunque es muy importante apuntar que, ante todo, Robo Hunter era un disparate. Había acción, persecuciones, tiroteos y suspense, pero sobre todo humor, negro y británico, y algunos personajes recordaban a políticos reales o pretendían hacer crítica socio-laboral. Sam es bastante payaso dentro de su rudeza (al estilo del Joe Hallembeck de "El último Boy Scout"), y muchas situaciones rozan el absurdo.

En cuanto a las historias, como decía fueron publicadas como complemento de la revista 2000 AD, en episodios de 6 ó 7 páginas, que unidos formaban historias completas. La más extensa y representativa, probablemente sea 'La bestia de Blackheart Manor'. Construido en 14 de esos episodios cortos, contaba la clásica historia de la lúgubre mansión perdida en el bosque en la que tiene lugar un asesinato a media noche, y cualquiera puede ser el asesino (ya sabéis, típica historia del Cluedo, tan bien traída para la preciosa "Un cadáver a los postres"), sólo que en este caso todos los sospechosos son asquerosos robots, del servicio o de la burguesía. Es la historia más larga que se publicó en España (en esos tebeítos de MC Ediciones que comentaba en la "Intro", con tan penosa rotulación y con las historias de los Ro-Busters como complemento), y probablemente la más significativa de esta pre-historia de Robo Hunter. Personaje que siempre me encantó, pero del que apenas se publicaron cuatro cositas más. Marginado dentro de la Fleetway, sin embargo su sombra se ha ido alargando, apareciendo como secundario en otras historias de 2000 AD, y recientemente reconvertido, gracias a los lápices mutantes de Gibson y al arte del transformismo, en un personaje femenino, Samantha Slade.

Quizá alguna vez a algún lumbreras se le ocurra sacar a este personaje del ostracismo, pero de momento, cualquiera de nosotros puede hacerse con la saga completa del Robo Hunter inicial, en esos feos tomos retapados, en rastros y almonedas. Vale la pena la lectura. Una recomendación de FRUNOBULAND.


* (Supongo que no hace falta aclarar que el nombre real de Robo Hunter no es sino una evidente referencia al detective Sam Spade, protagonista de "El halcón maltés" de Dashiell Hammett, e interpretado para el cine por Humphrey Bogart. Este personaje da una idea de las dimensiones del outsider Sam Slade que nos ocupa) .

Los tebeos de Robo Hunter, una joyita en mi estantería