
Quizá me recuerden de otros blogs como
"Recetas de cocina para anarco-sindicalistas" o
"Fotos comprometidas de crías de elefantes". Como cualquiera de vosotros, soy un fan de
Los Simpsons, uno del montón, y
lector compulsivo de arte secuencial. También soy un tipo con mucho tiempo libre y ganas de matarlo en espacios virtuales periódicamente actualizados de intercambio de opinión entre visitantes casuales y el menda. Así que una tarde, en el bar de Moe, estaba pensando en cómo combinar todas estas cosas, y legarle al ciberespacio
un nuevo rincón dedicado a la familia catódica por excelencia, pero sin repetirme, sino quizá llenar algún hueco que facilite respuestas al lector.
De ahí nació la idea de
dedicar un blog exclusivamente a los comics de los Simpson, a todos los comics de los
Simpsons publicados por
Bongo Comics que caigan en mis manos;
desentrañarlos,
catalogarlos,
desmenuzarlos, rebuscar
entre viñeta y viñeta,
localizar referencias que se nos hayan podido escapar,
inventariar apariciones relevantes de personajes reales o de ficción "simpzonizados",
reseñar las historietas, y en definitiva, ir desgranando en este blog
tanto un bestiario como un catálogo de curiosidades y anécdotas. Por supuesto, con la serie de televisión en mente, pero ciñéndonos a esas otras historias menos conocidas, que a menudo ni siquiera el fan más acérrimo de
Los Simpson que se jacte de serlo, conoce.
Siempre he considerado los tebeos de los
Simpsons un complemento oficial a la serie. El

padre de la criatura, Matt Groening, da su visto bueno a todo lo que publica
Bongo Comics, e incluso participa de vez en cuando con alguna columna de opinión, alguna aparición sorpresa e incluso alguna intervención como guionista invitado.
En los tebeos de los Simpson se respeta la continuidad de la serie, a pesar de que en ésta se ha trasteado demasiado, y no existe una coherencia perfecta entre sus capítulos. Pero
a menudo la serie de televisión y las historietas se entrelazan, se complementan y se amplía información de una a la otra. La serie de televisión es el referente, como veremos, y en los tebeos a menudo se amplían las tramas que allí tienen lugar y se perpetúa la vida de algunos personajes y objetos que en la serie tuvieron una vida efímera, una presencia testimonial. Pero, como veremos, en alguna ocasión los tebeos de los
Simpsons han servido para ampliar e incluso corregir información, o para dar a conocer datos que el espectador de la serie conocería más tarde que el lector de cómics.
En mi opinión, un fan de los Simpson no es un verdadero fan si no es lector y connoiseur de los tebeos de los Simpson.Y el principal problema que sucede con este asunto, es que los tebeos de los
Simpsons no son precisamente de fácil acceso en el mercado,
su publicación ha sufrido en nuestro país
una carrera verdaderamente guadianesca, y en España a los fans se nos ha vetado el acceso a centenares de "episodios en papel" de la familia Simpson.
En este humilde blog (que si todo va bien irá tomando forma y cogiendo ritmo con el tiempo, y si va mal no actualizará nunca más) trataremos de analizar aspectos de los Simpson que sólo conoce quien sigue la serie en papel. Desde nuestro
pequeño zulo en el barrio de Evergreen Terrace mantendremos a la audiencia al día de las novedades sobre los tebeos de los Simpson, así como repasaremos a fondo la historia de todas las colecciones de tebeos que han existido durante los
15 años de historia de Bongo Comics.
Principalmente, trataremos los acontecimientos de la serie madre,
Simpsons comics, que a día de hoy goza de magnífica salud en Estados Unidos, a punto de ver publicado su número 148 este próximo mes de noviembre. También prestaremos atención a la otra serie mensual de éxito de Bongo Comics,
Bart Simpson Comics, y los
números especiales que se publican en verano, Navidad y Halloween. Pero no olvidaremos otras
numerosas publicaciones que han puesto en el mercado a lo largo de todo este tiempo, las
ediciones internacionales, ni los
otros personajes de Bongo, ni las
tiras cómicas, ni
Life in Hell, ni
Futurama ni, en definitiva, nada que tenga que ver, directa o tangencialmente, con
Los Simpsons y el mundo de la ilustración bidimensional.