lunes, 13 de febrero de 2012

Fables 01-05 (Bill Willingham, Lan Medina, 2002)


Por fin, he decidido adentrarme en el universo de las Fábulas que ha creado Bill Willingham para el sello Vertigo, uno de los tebeos cntemporáneos de los que más vengo escuchando en los últimos años. Vertigo siempre es una garantía, y uno sabe que lo que se va a encontrar difícilmente le decepcionará. Transmetropolitan, Y, el último hombre o 100 balas son algunos de los productos con los que más he disfrutado jamás, y no había querido saber en qué consistía esta bizarra colección hasta que abriera finalmente sus páginas. No sabía de qué iba esto, no quería saberlo, y me quedó muy claro en las primeras páginas: Blancanieves, el Príncipe Azul, Jack el Matagigantes, el Lobo Feroz, los Tres Cerditos, etc., existen en el mundo real, puesto que el hombre los ha creado, hace muchos siglos. Pero no existen en un plano etéreo, virtual, del consciente colectivo, sino que habitan una parcela de Nueva York, un edificio, al que llaman Villa Fábula. Eso, las fábulas que tienen aspecto humano. Los animales parlantes, los dragones, gigantes, liliputienses, liebres, tortugas, etc., están confinados en un lugar alejado de la civilización, oculto por un conjuro para que los mundanos no les descubran, llamado La Granja.
En Nueva York, las inmortales Fábulas han firmado una especie de acuerdo para no andar matándose ni persiguiéndose eternamente. Barbazul es un ladrón hijo de puta al que sólo le interesa su propio beneficio, el Príncipe Azul es un putero y un mantenido, la Bruja Piruja una golfa del quince, y todos se aguantan con el fin común de no delatar su existencia a los mundanos, desde que, hace varios siglos, tuvieron que huír a nuestro mundo desde que El Adversario arrasara la Tierra de los Cuentos. Cada pocos números de esta colección abierta (que hace pocos meses superó la primera centena de números) componen un arco argumental cerrado, y el protagonismo se lo van intercambiando. Pero lo que está claro es que esto es Vertigo, así que estos cuentos de hadas modernos protagonizados por Caperucita, Ricitos de Oro o Pinocho, están repletos de mala hostia, sexo y violencia.
Este primer arco, además de presentar a los principales personajes y ponernos sobre aviso de lo que ha pasado, por qué estas fábulas habitan entre nosotros para quedarse y mediante hechizos permanecen ocultos, narra la historia de un asesinato brutal: el sheriff Lobo Feroz investiga el destripamiento de Rosa Roja, la novia de Jack of Fables, cuya sangre ha aparecido esparcido hasta el último rincón de su apartamento de Villa Fábula. Con la ayuda de Azulejo y Blancanieves, llegará hasta el final de este crimen que no es lo que parece. Esta historia me dejó bastante frío, puesto que la trama no tiene absolutamente nada que ver con los cuentos en sí, sino que es una novelita negra con crimen pasional narrada a través de estos personajes, como podría haber estado contada con personajes reales. Pero llevo leídos unos cuantos números más y la serie me tiene encandilado.

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