lunes, 4 de enero de 2016

El Investigador. Revista retrofuturista


Los últimos días de 2015, y primeros de 2016, los pasé pegado al tablet, leyendo montones de artículos de un magazine mexicano estupendo, con el que me topé sin querer en Issuu, buscando ampliar información para un próximo episodio de mi programa de radio. Llego un poco tarde al asunto, ya que parece que hace un año que dejaron aparcado este maravilloso proyecto, y puede que no siga existiendo. Pero entre números ordinarios y especiales, he juntado los casi 40 números publicados de El Investigador, llevo leídos atentamente la mitad, y quería compartir el hallazgo con el lector de estas líneas.


Me interesa bastante el steampunk, al ser un subgénero de la ciencia-ficción no solo visualmente espectacular, sino con los pies en la Tierra (me molesta un poco la ciencia-ficción en general, las epopeyas cósmicas, en las que todo vale, cualquier idea que tenga el escritor es válida y te la tienes que tragar porque es otro planeta/otra raza/otro tiempo/otra tecnología/magia/ etc.), y porque todos esos referentes decimonónicos me fascinan. Y dentro del movimiento cultural steampunk, tan creciente en la era de Internet y de tan reciente creación, al margen de los tipos que se disfrazan o que le pegan ruedecitas y engranajes de relojero a las cosas para subirlo a Instagram, me vuelve loco todo lo que tiene que ver con el cómic steampunk, el cine steampunk y sobre todo la música steampunk. De hecho, en este mismo blog hace tres años, estuve haciendo mi propia investigación y reflexión en torno a la existencia o no de un género musical que pudiéramos denominar steampunk. Y sobre música steamer hablan mucho en El Investigador.


El Investigador era un boletín mensual colaborativo, de precioso diseño retro, creado por un puñado de aficionados al movimiento. Siguen activos en FB, aunque su blog está bastante parado y también el del colectivo responsable, Mercenarios de Dios. Pero entre marzo de 2011 y febrero de 2014 fueron fieles a su cita mensual en forma de fanzine digital, con esta magnífica revista de divulgación y proselitismo que he descubierto ahora y que me está proporcionando lecturas maravillosas. Ya citado el precioso diseño pulp en tonos sepia, que tornaba a tonos pastel y los fluorescentes de los especiales dieselpunk, sus contenidos eran sobre todo secciones fijas, como cualquier revista normal: en "Le Petit Trianon", "Starlite Cinema" o "Kinetoscopio" hacían reseñas de deliciosas películas sobre anacronías futuristas de estética decimonónica; "From Hell" o "Expediente H" se centraban en el lado amarillista, enfermo, paranormal u oscuro de la Era Victoriana (Jack el Destripador, guerras, naufragios, Lovecraft, el Hombre Elefante, Aleister Crowley, nazis, el Experimento Filadelfia, mafias...); la "Biblioteca Bizantina" (o "Atómica"), obviamente, se encargaba del espectro literario; "División lúdica" trataba sobre juegos de rol; "Letras ajenas" acogía relatos de los lectores; "El Péndulo" era una fantástica columna periódica sobre temas genéricos; y el "Fonógrafo", la sección centrada en la música, descubriendo grupos tanto mexicanos como internacionales, o glosando lo más granado del neoswing en los ejemplares dieselpunk.


Y al margen de las secciones fijas, encartaban también montones de artículos sobre cultura popular steampunk: textos genéricos sobre cultura o filosofía steampunk, dieselpunk, clockpunk, medievalpunk, weird wild west y otras majaradas, H.G. Wells, H.P. Lovecraft, H.C. Andersen, Verne, Tesla, Shelley, Poe, Doré, post-Apocalipsis, L.A. Noire, cosplayers, inventores, artistas plásticos, expedicionarios, asesinos en serie, creadores de gadgets, retrofuturistas, viajeros en el tiempo, etc., etc. Todo ello salpicado de preciosos anuncios clasificados, bien decorativos o bien apologéticos del entorno de los autores (descubro, sin ir más lejos, que hicieron un podcast principalmente musical muy, muy decente, Radio Metronomik), breves textos de relleno e incluso el intento de organizar su propia mitología creativa particular ("Reward").


Como fan del fanzine, del DIY, de la lectura digital, del steampunk y de todos los demás asuntos, estoy encantado de haberme encontrado con este grupo de entusiastas apasionados y que tanta dedicación pusieron en su revista. Ojalá la retomen pronto. Me he tomado la molestia de pasar los archivos a .cbr y subirlos a mi cuenta de Mega, por si alguien quiere descargarlos de allí (no saco ningún beneficio de ello ni nada; simplemente, prefiero ese formato, y me tiré unas buenas horas convirtiéndolos...), pero están en libre descarga, en .pdf, en su casilla de ISSUU.

Descarga de Mega en .cbr

2 comentarios:

  1. Pues muchas gracias por leer El Investigador, hacerle esta entrada, hablar de MetronomiK y poner los números de la revista en CBR.

    Saludos!

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