miércoles, 21 de octubre de 2015

Necro Nazis - "Jew" (2008)

Hace algún tiempo, documentándome para un texto, descubrí un ingragénero fascinante dentro de la música metal: el black metal acústico. Básicamente, fans del black metal (esa vertiente ruidosa y gutural del heavy metal, a menudo repleta de mensajes blasfemos, paganos, satánicos y/o anticristianos, que prácticamente es la música pop de países como Noruega) interpretando canciones salvajes, engolando la voz y emulando a las famosas bandas de black metal, pero empleando solo la voz, una guitarra acústica y percusión rudimentaria, generalmente hecha golpeándose las pantorrillas con las palmas de las manos. Puntualmente, algunas bandas añaden flautitas de punkie, armónica o golpean latas con objetos que tengan a mano; el intríngulis del asunto está en las voces guturales y la actitud. Las guitarras eléctricas, la cascada de sonido sinfónico como salida de mismisimo Infierno, el bajo machacante, el doble o triple bombo y las voces oscuras y satánicas hay que imaginárselas, están en la cabeza de los músicos, que lo que hacen es aporrear una guitarra y croar frases sin sentido. Es una disciplina ideal para que los amantes del black metal puedan disfrutar de su afición haciendo un corrillo en un parque ante unas litronas, o durante un fin de semana de acampada en la sierra, sin necesidad de ceder a otros géneros musicales ridículamente no satánicos. Lejos de parecer un experimento aleatorio, todo esto tiene unas reglas muy concretas, establecidas por una banda llamada Impaled Northern Moonforest en 2000, en su disco del mismo nombre. Aquel artefacto, hoy inencontrable, fue el experimento del líder de una auténtica banda de black metal de Boston, Anal Cunt, un tipo llamado Seth Putnam, politoxicómano e inquieto salvaje, que sentó las bases del asunto con aquel lanzamiento. En aquel disco se establecían todas las características del infragénero: las portadas deben ser cutres, infantiles, naïf, hechas a boli o con MS Paint a mano alzada, parodiando la simbología oscurantista habitual de las bandas serias; las canciones, como digo interpretadas con guitarra acústica, voz y percusión humana, deben ser cortísimas, rondando los 30 segundos; los títulos de las canciones deben parodiar el salvajismo blasfemo de los originales, exagerándolo y retorciéndolo hasta el ridículo; y todo debe estar rodeado de cierto misterio y anonimato (no se supo que detrás de este disco estaban Anal Cunt hasta tiempo después).

Y por supuesto, aquí había también mucha autoparodia y sano cachondeo. "Impaled Northern Moonforest" incluía cortes como Lustfully worshiping the inverted moongoat while skiing down the inverted necromountain of necrodeathmortem, Awaiting the frozen blasphemy of the Necroyeti's lusting necrobation upon the altar of Voxrfszzzisnzf, Gazing at the blasphemous moon while perched atop a very very very very very very very forsaken crest of the Northern mountain... Las canciones, sin embargo, consistían en bramidos indescifrables. A raíz de aquel lanzamiento se produjo, a mediados de la primera década del siglo, un boom de los discos de black metal acústico pergeñados por aficionados y profesionales parapetados en el anonimato, que seguían esas mismas directrices. Y surgieron montones de bandas nuevas, con nombres como Frostbitten Yeti Cock, Inverted Inverter, Grim Necro Corpses, Nocturnal Frost Fjørd, Nekro Vomit, Necrowizard Spell, Inverted Necromancer, Saftyricon, Grim Demons Of Frostbitten Forests Of Kohmo, Wolfvein, Aaron Burr, ÖRGH, Rgrarrgkhth, Foresta Insontina... Y docenas de discos o casetes con portadas churretosas, titulos como grimorios y una duración total de unos 10 minutos. Cuando yo descubrí esto, y empecé a escuchar estas cosas, quedé fascinado por el concepto, y a veces realmente te partes de risa con el asunto. El humor es naturalmente una pieza fundamental aquí: esas voces aguardentosas de las bandas originales, que en disco suenan tan tremebundas y apocalípticas, en versión suecada y de parque quedan ridículas y apocadas, como cuando uno canta en la ducha para sí; el afán por imitar black metal sinfónico queda desactivado pero se lo puede uno imaginar, cuando llegamos a los temas instrumentales (con lentos punteos que hay que suponer atronadores), y ahí está también parte de la gracia, o de lo que a mí me fascina, que es que el silencio debe ser incorporado mentalmente como ruido infernal; y entre los títulos también existen bromas comunes, como desearle la muerte constantemente a Dave Mustaine (supongo que por demasiado tiernito; fue aquel primer guitarra de Metallica al que echaron a patadas y, enfurruñado, se fue a fundar Megadeth; por ejemplo, en los temas God created Dave Mustaine and therefore he too is a faggot de Dodfrisor, o el álbum Dave Mustaine sounds like a vagina de Nyhetsvarsel), exagerar hasta la parodia las alusiones a necrosis múltiples y enfermedades mortales, cachondeo a costa de las tendencias sexuales de los monstruos y razas inventadas por Tolkien (llevado esto al paroxismo en discos como "Exorcizing the Gaylord of the Cock Rings", 2007, de Inverted Crossvortex), todo tipo de cosas puestas del revés (mucho más allá de las cruces) o barrabasadas surtidas acerca del Evangelio (Fuck you Jesus, Christians are gay and untrve, de Infected Necromancer, que podría pasar por himno de la Iglesia Bautista de Westboro)... y nacional-socialismo de risa. Entre las más conocidas bandas reales de black metal anticristiano noruego (Mayhem, Burzum y demás) además de todas esas leyendas sobre iglesias quemadas, sacrificios de bebés, vampirismo, asesinatos, mutilaciones, etc., era y es muy habitual la iconografía nazi, la exaltación de la raza aria, el supremacismo, etc., me temo que tomándoselo muy en serio, en la línea de su compatriota tarado Breivik. En el black metal acústico (que es un fenómeno sobre todo del Oeste de EEUU, aunque también hay bandas punteras del norte de Europa o de Brasil), esa apología del nazismo también se incorpora, de risa, como en el álbum destacado, que incluye canciones como la baladita The sound of me shitting down your jew mother's throat you stupid jew, Eating Jews for lunch o Jerry Seinfeild has a big nasty Jew nose (dan bastante más miedo las niñitas arias de Prussian Blue). En fin, todo muy divertido para escuchar en Navidad con la familia (un buen sitio por el que empezar, además de los 2 discos de Impaled Northern Moonforest, puede ser el recopilatorio "Invocations of Abazagorathic unholiday grimness", de 2007). Sinceramente, a mí me gusta más esto que el black metal normal, y muchísimo más que el insufrible metal electrónico, y mejor están los chavales por ahí tocando canciones mientras pinchan marshmallows en la hoguera que sacrificando vírgenes.

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