martes, 24 de marzo de 2015

Los niños diabólicos (Col. Terror, nº 567; Curtis Garland, 1984)

Otra entretenida y correcta novela de escalofríos del maestro Curtis Garland. En este caso nos vamos a Nottingham, concretamente a la mansión Loomish Hill, un enorme caserón que hace las veces de orfanato privado gracias a la caridad de Sir Clifford Prowse, un anciano que falleció en extrañas circunstancias. Concretamente, en la mansión habitan once niños y niñas pequeños, desamparados, bonitos y sonrosados, pero que se comportan como perfectos hijos de perra: golpean a los adultos, les empujan escaleras abajo, y echan pestes de los crucifijos. Todo esto lo irá descubriendo poco a poco Vera Munro, la nueva profesora de los peques, que llega una tarde al lugar como sustituta de la última preceptora desaparecida, una vez más, en extrañas circunstancias, la Sra. Swift. También de once extraños navajazos muere el jardinero, el ama de llaves y finalmente Doris Beswick, actual encargada del lugar. Una horrible tormenta deja aislados a los niños y los pocos supervivientes, entre ellos Vera, que con ayuda de Ken Wilcox (un guapo millonario que pasaba por ahí casualmente) llegará al fondo del tétrico y satánico asunto de la posesión múltiple de los a ratos encantadores críos.

(Publicada originalmente en Microcritic en octubre de 2010)

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