Martes, Marso 24, 2015

La invasión de los mutantes (Col. La Conquista del Espacio, nº 404; Joseph Berna, 1978)

Buf... Flojito, flojito. Y eso que la cosa empieza bien: año 2007, y en la base lunar Newton, los astronautas Boris Rudakov (antigua URSS) y Ronald Thaxter (antiguos EEUU) están a punto de hacer el cambio de turno. Sobre la superficie de la Luna hay tres bases diferentes, desde las cuales astronautas del país unificado de la Tierra investigan y preparan la habitabilidad del satélite, y a la vez controlan nuestro mundo. Boris está a punto de volver a su apartamento selenita, cuando aparece caminando tan pancha una moza semi-desnuda, sin escafandra ni nada, que le seduce y se lo monta con él. Cuando llega Ronald, parece que va a tener lugar el mismo numerito, pero se niega y la otra reacciona entrando en batalla; resulta que es un alienígena del planeta Kedro, que se transmuta en cualquier persona, que viene de avanzadilla a eliminar a los terrícolas de la Luna para, a partir de ahí, invadir nuestro planeta. Pero Ronald es muy listo, y se hace con una aguja y va pinchando por ahí a la gente, para comprobar si su sangre es verde (lo que demuestra que son sapos alienígenas) o roja. Eso es todo. La acción transcurre enteramente en la luna de una base a otra. Ronald mata a todos los sapos, se liga a una astronautesa y hace un chiste penoso y machista cada dos páginas.

(Publicada originalmente en Microcritic en junio de 2010)

Walang komento:

Mag-post ng isang Komento