martes, 24 de marzo de 2015

Indiana James: Duende sobre aguas turbulentas (Col. Grandes Aventuras, nº 41; vvaa, 1987)

“Nueva York en verano es un infierno. El calor húmedo y pegajoso te entra por la boca, por los oídos, por las narices, por el…”. Así comienza (puntos suspensivos incluídos) este episodio de las aventuras de Indiana James, la franquicia alegal que se sacaron de la manga los de Astri en esta cole tan simpática que incluía otros personajes que ya hemos visto (como Ranko o Cocodrilo Dandi y otros que ya conoceremos). Copio el párrafo, aparte de por el chistecito (la novela está llena de chistecitos por todas partes) porque el comienzo de la aventura me gustó mucho, con una mañana calurosa y un Indiana tranquilamente en casa espiando a la vecina con unos prismáticos, que remite totalmente a la maravillosa y calurosa “La ventana indiscreta”. Pronto comenzará la acción e Indiana tendrá que salir huyendo, y para ello acepta un trabajo (?) como farista en una isla lejana, un faro que ha tenido sucesivos cuidadores que han salido escarmentados. Por lo visto el lugar está sometido a una maldición sobrenatural. Sin embargo, la cosa se desinfla durante toda la segunda parte, que consiste en una inacabable persecución en barca la primera noche de guardia, y un desenlace trampa que me ha dejado frío, helado, como esa brisa siberiana que te entra por el… ¡culo!

(Publicada originalmente en Microcritic en octubre de 2010)

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