viernes, 13 de enero de 2012

Bruce Springsteen - "Springsteen para pettieros" (1975-2007)


Tengo un amigo del alma que, de toda la vida de dios, solo escucha cuatro cosas: AC/DC, los Ramones, Bruce Springsteen y Ella Baila Sola (esto último se le escapó una vez, cuano tonteaba con su actual esposa, y se lo recuerdo, con toda la intención, siempre que puedo). Es el fan número 1 del Megahit de TeleMadrid, de la cerveza mala y de las viejas costumbres. No sé si por todo lo que me ha insistido desde hace 25 años que nos conocemos para que me trague los primeros discos de Springsteen, por aquel casette en directo que me prestó, insistente, obcecado, y al que no di ni un solo tiento, o simplemente por ese tufo a Sueño Americano De Los Cojones que exhala el de New Jersey. Esa pose de condenado brasas, puño en alto, disfrazado de geyperman motero de bar de carretera que nunca me creí, esa bandana tapando la incipiente tonsura, ese sentimiento desgarradoramente apasionado mientras desgrana AORazo extremo, esas cortantes venas del cuello con los ojos saltándose de las órbitas mientras ataca la guitarra rodeado de negracos que le sacan seis cabezas y banderas de Estados Unidos de América del Norte ondeando a su alrededor... no sé por qué en realidad Springsteen me da una pereza cósmica.
Mi amigo Hematocrítico, tan fan de Tom Petty como yo, se curró esta lista de Spotify hace unas semanas, para que, si estaba en la misma situación que él (así es) y consideraba a Springsteen un Mike Ríos rancio y sobrevalorado, le diese un nueva oportunidad, atendiendo a algunas de las que para Hemato son las mejores composiciones de El Jefe (¿el jefe de qué? ¿de una fundición de hebillas con forma de águila calva?), desde el prisma de un aficionado al rock que respeta con toda su esencia vital el rock sureño, el sentir de la América Profunda, un apasionado de la Creedence, los SCOTS, los Travelling Wilburys, Petty, Manson, Lavey, Traci Lords, la Ruta 66 y el runnin' down a (American) dream...
Lo que me pasa con Springsteen, sinencambio, y también con esta recopilación, es que no termino de hacerme, no puedo evitar tener la mirada sucia, y seguir entreviendo en el Jefe Canijo a un remedo a escala de Meatloaf (Thunder road) o un quieroynopuedo del Tom Waits trovador (Racing in the street). Un pringadete. Lo siento. Aquí hay canciones que funcionan como estándares de rock sureño, qué duda cabe (Downbound train, The promised land, todo "Born in the U.S.A."; y tengo que reconocer que su última etapa, con el rostro curtido y las uñas de titanio y empetroladas, del color de un teléfono, el cuerpo fibroso y panzón al tiempo, me tienta un poco, me llama más la atención que todo su carrerón previo como compositor de bandas sonoras para videos recopilatorios del NASCAR. The streets of Philadelphia, en su momento, me voló un poco la cabeza, pero en estos temas que he escuchado detenidamente estos días, no he encontrado gran cosa, no me dice gran cosa el chiquinín. Y al lado de Petty se me queda en nada. Lo siento, Hemato.

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