viernes, 29 de julio de 2011

VVAA - Country trash (Sin, substance abuse, murder + degradation) (2011)


Existe cierta controversia acerca de la autoría de Daddy was a preacher and mamma was a gogo girl, un estándar de country de los primeros setenta. Explica el responsable del programa The Hound (una joya sinicada en los ochenta y noventa en la WFMU) en su blog personal: "In 1971 Jo Anna Neel recorded Daddy Was A Preacher for Decca. The song was credited to she and her husband Bob. In either 1970 (if one were so inclined as to see the label number as reading 1970) or 1972 (72 is stamped into the run-off groove) Betty Jo Bangs recorded Daddy Was a Preacher for Junior Keith's Talstar label in Amarillo. The song was credited to Betty Jo.". Como casi todo el mundo, yo llegué a esta increíble canción a través de la versión de Southern Culture On The Skids, y al no fijarme mucho daba por hecho que era un tema propio. En cualquier caso, la versión de la chiripitifláutica Betty Joe Bangs es tierna y bailarina, mientras que Joanna Neel le insufló algo de energía y velocidad (aunque a años luz, claro, del volantazo eléctrico de los SCOTS).
De este recopilatorio que encontré esta mañana, dedicado a viejas canciones vaqueras de temática rallana con la ley del talión, una de las cosas que más ilusión me ha hecho ha sido encontrarme con una nueva versión que no conocía del himno, firmada por Delois LaDelle & The Music Men (figurando aquí como Miss Delois y su banda). Cuando casi me caigo de espaldas es al encontrar en Youtube una grabación audiovisual de la propia Delois, entrada en carnes y con ciento setenta años contoneándose, luciendo brillantina y transparencias, simulando un playback de la misma grabación que hizo cuando era obviamente muchísimo más joven. Una visión casi obscena, pero al mismo tiempo divertida y hermosa, entrañable sobre todo cuando lees los comentarios que la propia Mrs. Delois del presente deja a los que visitan su video.
Al margen del extraordinario corte del hijo de puta-y-predicador, el recopilatorio está lleno de temas impresionantes de country bailable, con ramalazos de yodel, dixie y blues prehistórico. Cortes sobre alcohólicos, drogadizos, guarras, saloones suburbiales y psicópatas de la pradera.
Unos tales The Reefers se desmarcan con una divertidísima Mamma smoke marijuana (last night), y otro par de desconocidos le cantan a la maría o a las "flores del diablo"; se incluye una macarra tonada de Wanda Jackson, amenazando con su pistola al que toque a su bebé, varias apologías del poder de la botella, o un divertidísimo medio tiempo cantarín, el que cierra el disco, en la que un vaquero oldskool llamado Del Reeves le reza a Dios "por Nixon, por Kissinger, por su esposa y sus seis hijos, su vida desgraciada y su destartalada casa ambulante de cuatro ruedas de 1958 (Prayer from a mobile home). Todo muy incorrecto, una pasada de disco.
"Country trash" es solo uno de las docenas de recopilatorios de garage, rock y otras hierbas que pone a disposición del público de vez en cuando J. R. Williams, uno de los locutores de WFMU Ichiban (la única emisora de radio que tengo memorizada en el Winamp, casualmente), juntando emepetreses de aquí y allá y dibujándoles unas portadas absolutamente increíbles llenas de monstruitos, tías buenas y personajes de tebeo. Llegué esta mañana a estos recopilatorios gracias al chivatazo de mi amigo Charlie, y me temo que me van a acompañar una temporada.

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